Los preocupantes acontecimientos ocurridos en la barriada de El Canalillo, en El Ejido, continúan arrojando detalles alarmantes sobre el historial reciente del presunto agresor. J.M.C.F., el joven de 25 años acusado de acabar con la vida de su progenitora y de su padrastro en un violento asalto armado, habría protagonizado un grave episodio de violencia machista dos jornadas antes de la matanza. Según fuentes judiciales, el encausado agredió con una navaja a su cónyuge en el rostro durante el viaje de regreso de un desplazamiento de fin de semana.
La reconstrucción de los hechos sitúa esta primera agresión en los márgenes de una carretera en el término municipal de Adra, alrededor de la una de la madrugada. El presunto autor, sobre el que constan antecedentes por dolencias de salud mental, inmovilizó el coche y comenzó a recriminar a su mujer supuestos engaños sentimentales. Acto seguido, tras proferir graves amenazas contra el entorno de la víctima, abordó a su pareja por la puerta del acompañante e intentó asestarle una puñalada en el costado. Al intentar esquivar el golpe, la afectada recibió un profundo corte en la cara que le provocó heridas de consideración.
Este intento de acabar con la vida de su esposa se habría repetido de forma aún más cruenta durante la noche del lunes 18 de mayo. Los datos recabados por el instituto armado indican que el detenido permaneció apostado en las inmediaciones de la vivienda familiar, portando un arma de fuego a la espera de que sus parientes regresaran. En cuanto el vehículo detuvo la marcha, el agresor abrió fuego a bocajarro contra el conductor y la copiloto, provocando el fallecimiento de ambos.
La ráfaga de disparos se dirigió de inmediato hacia los asientos posteriores del automóvil, donde se resguardaba su pareja junto con su hijo de siete meses y otros menores de edad. Aunque la mujer logró escapar hacia el interior del inmueble con la ayuda de un cuñado, descubrió una vez a salvo que el lactante presentaba un impacto de bala en la zona craneal, lesión de la que ha sido operado de urgencia y por la que permanece en la unidad de cuidados intensivos pediátricos de un centro hospitalario.
La secuencia de violencia criminal no concluyó en el entorno familiar. Durante su huida, el encausado efectuó casi una decena de disparos hacia una joven vecina de 19 años y su bebé de apenas 21 meses, quien recibió un impacto en la zona del torso. Ambas requirieron asistencia médica en los centros sanitarios de la provincia de Almería debido a este suceso, tipificado en las diligencias como homicidio en grado de tentativa.
Posteriormente, el atacante se desplazó a la residencia de otra persona conocida, donde abrió fuego contra un varón de unos 60 años que trataba de interponerse para salvaguardar la integridad de su hijo. Este último afectado se encuentra en estado grave con una herida en la cabeza. El presunto responsable fue finalmente interceptado por patrullas de la guardia civil y la policía local de El Ejido tras regresar de madrugada al vecindario, que ya se encontraba fuertemente acordonado por las fuerzas de seguridad.