La ciudad de Almería ha activado un plan de contingencia urgente ante la intensa ola de calor que azota a la provincia. Para contrarrestar las previsiones de la Agencia Estatal de Meteorología, que sitúan los termómetros en máximas de hasta 39 grados bajo un aviso de nivel naranja, la administración local ha dispuesto cinco instalaciones públicas reconvertidas en zonas de alivio térmico. Estos espacios permanecerán operativos de manera excepcional hasta este martes con el objetivo de ofrecer un resguardo climatizado a los ciudadanos durante las franjas horarias más críticas.
El mapa de estos refugios contra las altas temperaturas abarca puntos estratégicos de la capital almeriense. Entre ellos se encuentra el Palacio de los Juegos Mediterráneos, cuyas puertas se mantendrán abiertas de forma ininterrumpida desde las nueve de la mañana hasta las once de la noche durante las dos jornadas de alerta. Por su parte, el Mercado Central prolongará de manera extraordinaria su actividad diaria hasta las nueve de la noche para servir de resguardo a los viandantes.
A este despliegue logístico se suman la Biblioteca Central José María Artero, que mantendrá un acceso continuo durante la vigencia del aviso meteorológico, y el céntrico edificio Katiuska, disponible desde las ocho y media de la mañana hasta las nueve y media de la noche. Del mismo modo, el Centro de Interpretación Patrimonial, ubicado en la Plaza Vieja, adaptará sus instalaciones para acoger a quienes lo necesiten en una franja horaria que se extenderá de diez y media de la mañana a nueve de la noche.
La iniciativa municipal pone un foco prioritario en la protección de la población más frágil frente a los golpes de calor, con especial atención a los menores de edad, los mayores de la casa, los enfermos crónicos y los ciudadanos que carecen de una vivienda estable. En este sentido, la concejalía de políticas sociales ha coordinado un incremento notable de los recursos de asistencia y monitorización a través de la red de Centros de Servicios Sociales Comunitarios y las dependencias del Centro Municipal de Acogida.
Como parte de este dispositivo especial de ayuda, los equipos de intervención a pie de calle llevan varias jornadas recorriendo los distintos barrios de la ciudad. Su labor principal consiste en localizar a personas sin hogar para ofrecerles botellas de agua, pautas de autoprotección frente al sol y asistencia inmediata en caso de emergencia. Esta estrategia transversal entre los diferentes departamentos locales busca asegurar que nadie quede desamparado ante el extremo panorama climático.
Las autoridades municipales han concluido haciendo un llamamiento generalizado a la prudencia y a la responsabilidad individual. Se insiste en la necesidad vital de beber agua con frecuencia, eludir cualquier tipo de esfuerzo físico o exposición solar directa en las horas del mediodía y la tarde, y realizar un seguimiento continuo del estado de salud de los vecinos y familiares que pertenezcan a los grupos de mayor riesgo.