El Ilustre Colegio de la Abogacía de Almería ha celebrado este viernes una concentración y un solemne minuto de silencio a las puertas de su sede colegial para expresar su más firme y absoluta repulsa por el intento de asesinato sufrido por una colegiada el pasado 15 de julio en el municipio de El Ejido. El acto reivindicativo ha contado con la destacada asistencia de los familiares de la abogada agredida, quienes han estado presentes recibiendo el apoyo, el respeto y el calor de toda la corporación.
La movilización, que se ha desarrollado de acuerdo a los tiempos y la autorización expresa de la propia familia, ha evidenciado la unidad inquebrantable de la profesión a nivel nacional al contar con la participación del presidente del Consejo General de la Abogacía Española (CGAE), Salvador González Martín. Durante el acto, el presidente ha trasladado la solidaridad de toda la abogacía española y los mejores deseos de recuperación para la compañera. González Martín ha calificado el asalto armado de "acto execrable", advirtiendo con rotundidad de que esta agresión "afecta no solo a la profesión, sino a todo el Estado de Derecho y a la Justicia en nuestro país".
Por su parte, el decano del Colegio de la Abogacía de Almería, Juan Luis de Aynat, ha dado lectura a un manifiesto institucional en defensa de la dignidad y la seguridad de la profesión. El documento subraya que la abogacía desempeña una función esencial para garantizar el derecho de defensa y la tutela judicial efectiva, por lo que "ningún profesional debe ver comprometida su integridad física o moral por cumplir con su obligación de defender los intereses de sus clientes dentro del marco de la legalidad". "El respeto a la abogacía es inseparable del respeto a la Justicia", recoge el texto.
En su intervención ante los colegiados asistentes —muchos de ellos vistiendo la toga profesional— el decano ha realizado además un firme llamamiento a la concienciación ciudadana, alertando sobre la peligrosa escalada de agresiones a diferentes colectivos. "Mal iría una sociedad en la que se permite, se consiente o se acostumbra a pegar a los maestros y a los profesores, a continuación se agrede a los sanitarios, y después a la abogacía", ha expresado Aynat, reclamando un mensaje urgente de "educación social" para preservar los sistemas de convivencia.
Desde la corporación colegial se ha reiterado la exigencia a las instituciones y a la sociedad en su conjunto para reforzar la protección de quienes integran la abogacía, promoviendo espacios seguros, una cultura de diálogo y un rechazo absoluto a cualquier manifestación de violencia que coarte la libertad e independencia del ejercicio legal.
Respecto al estado de la compañera agredida, a la que el decano ha definido como una profesional "entusiasta del oficio", la institución ha informado desde el más estricto respeto a su intimidad de que se encuentra iniciando su recuperación, si bien permanece inmersa en un trámite clínico serio.
En el plano judicial, el presunto autor de los hechos —un antiguo cliente que asaltó a la abogada con un arma de fuego motivado por desavenencias laborales— ya se encuentra ingresado en prisión provisional, comunicada y sin fianza. La autoridad judicial ha fundamentado esta medida privativa de libertad ante la extrema gravedad de los hechos, investigados como un delito de asesinato en grado de tentativa, y el evidente riesgo de fuga del individuo.