La representación parlamentaria de la provincia de Almería experimenta un nuevo movimiento institucional con la renuncia a su acta de diputada por parte de la consejera de Educación, Carmen Castillo. La integrante del Gobierno autonómico ha formalizado su dimisión este lunes, coincidiendo con la reanudación de la actividad política tras el periodo estival y la celebración del primer Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía.
Castillo, quien concurrió en el segundo puesto de la candidatura del
PP por la circunscripción de
Almería en los comicios del pasado 17 de mayo, se concentrará de forma exclusiva en la gestión del departamento educativo del Ejecutivo autonómico. Su continuidad al frente de esta cartera fue ratificada el pasado mes de julio por el presidente Juanma Moreno tras articularse el acuerdo para la nueva legislatura.
La trayectoria de la responsable educativa en la administración autonómica cuenta con un amplio recorrido técnico y político. Tras haber dirigido el área de Desarrollo Educativo y Formación Profesional entre 2024 y 2026, y desempeñarse como viceconsejera en la etapa previa junto a Javier Imbroda, Castillo acumula también una destacada vinculación profesional con la provincia de
Almería, donde ejerció como delegada territorial del ramo y funcionaria del cuerpo de inspección educativa tras su formación en Derecho.
Esta dimisión constituye el segundo ajuste en las filas del
PP almeriense en la Cámara autonómica en lo que va de periodo legislativo. Previamente, Julia Ibáñez dejó su asiento en julio para asumir la alcaldía de
El Ejido en sustitución de Francisco Góngora, tras el nombramiento de este último como delegado institucional en la provincia. Con la vacante de Ibáñez asumida por Juan José Salvador, el escaño que libera ahora la consejera pasará a ser ocupado por Mónica Morales, octava en la lista electoral de la formación popular.