La evolución de los incendios forestales en España muestra un descenso significativo en la superficie afectada durante los primeros ocho meses del año. Hasta la jornada del 31 de agosto se han contabilizado 264.656 hectáreas calcinadas en el territorio español, cifra que representa una reducción del 30,9% en comparación con las 346.443 hectáreas registradas durante el mismo intervalo del año anterior, lo que equivale a un recorte de 81.787 hectáreas.
El balance provisional del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico contabiliza un total de 44 grandes incendios forestales —aquellos que superan las 500 hectáreas— a lo largo del país. La evolución del periodo estival comenzó con datos desfavorables a principios de julio, momento en el que la provincia de Almería sufrió uno de los episodios más trágicos del verano con el fuego originado en Los Gallardos, que costó la vida a 13 personas. A este siniestro se sumaron a finales de ese mismo mes los virulentos incendios desatados en Ávila, Toledo y Madrid, los cuales sumaron más de 77.000 hectáreas afectadas. Sin embargo, la contención del fuego a lo largo de agosto ha permitido frenar la progresión del cómputo global en comparación con las graves oleadas padecidas a mediados de agosto del año precedente.
En el apartado de medios desplegados, las aeronaves del Ministerio han alcanzado las 9.532 horas de vuelo hasta el 28 de agosto. Los principales operativos aéreos han tenido como destino los territorios de Aragón, donde se concentró el 23,8% del tiempo de vuelo, seguido de Castilla y León con un 22,5% y Castilla-La Mancha con un 9,5%.
Ante la persistencia de las altas temperaturas y la previsión de jornadas con máximas superiores a los 40 grados, las autoridades estatales han pedido extremar las precauciones. La titular del Ministerio, Sara Aagesen, tras presidir el Comité de Dirección de Medio Ambiente junto a responsables de Biodiversidad y de la Agencia Estatal de Meteorología, subrayó que la campaña estival aún no ha concluido e instó a mantener la máxima vigilancia. Asimismo, ha solicitado formalmente su comparecencia en la Cámara Baja para exponer las medidas desarrolladas frente a la emergencia climática, el seguimiento de los incendios y la situación de los mercados energéticos.