La Asociación Provincial de Empresarios de Hostelería de Almería (ASHAL) ha vuelto a denunciar los problemas de suministro eléctrico que afectan a establecimientos hosteleros y turísticos de la provincia después de que un nuevo corte obligara este sábado a interrumpir durante más de dos horas el servicio en distintos enclaves turísticos del municipio de Níjar (La Isleta y Rodalquilar entre otros), en plena jornada de desayunos, provocando además la pérdida de reservas para el servicio de comidas.
Según la información trasladada a ASHAL por los establecimientos afectados, el suministro se interrumpió en torno a las 11.00 horas y no se recuperó hasta aproximadamente las 13.30 horas. La falta de electricidad obligó al negocio a cerrar temporalmente sus puertas y tuvo también consecuencias sobre las comunicaciones, dificultando las posibilidades de obtener información sobre la incidencia.
ASHAL ha recibido asimismo información sobre problemas de suministro durante esa jornada en Las Negras y La Isleta del Moro, dentro del Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar, por lo que considera que este nuevo episodio no puede analizarse aisladamente de las incidencias que sus asociados vienen comunicando durante los últimos meses.
La patronal ha decidido además formalizar la protesta ante las administraciones competentes para que quede constancia de los perjuicios que estas interrupciones están provocando al sector y se reclamen explicaciones y soluciones a las compañías responsables.
El nuevo incidente se produce después de las recientes quejas de establecimientos hoteleros del centro de Almería, donde un corte anunciado inicialmente entre las 22.00 y las 23.30 horas terminó prolongándose, según los afectados, hasta aproximadamente las dos de la madrugada. A ello se suman los microcortes e interrupciones denunciados anteriormente por empresarios del Parque Natural.
Para ASHAL, la reiteración comienza a plantear un problema que trasciende las incidencias puntuales. Los cortes afectan a cámaras frigoríficas, cocinas, climatización, sistemas de cobro y comunicaciones y, en el caso de los hoteles, también a ascensores y otros servicios esenciales para los huéspedes. Cuando se producen durante un servicio, como ocurrió este sábado, el perjuicio económico es inmediato y difícilmente recuperable.
El presidente de ASHAL, Pedro Sánchez-Fortún, considera que el sector no debe resignarse ante esta situación. “No vamos a normalizar los cortes de suministro. Cada vez que un asociado nos comunique una incidencia que obligue a cerrar, provoque pérdidas o impida atender correctamente a sus clientes, vamos a denunciarla y hacerla pública. Es lo mínimo que podemos hacer en defensa de unas empresas a las que se les exige cada vez más para prestar servicios de calidad”, ha señalado.
Sánchez-Fortún considera especialmente contradictorio que estos problemas se produzcan en uno de los principales enclaves turísticos de la provincia. “Hablamos permanentemente de turismo de calidad, de desestacionalización y de la singularidad del Parque Natural, pero resulta muy difícil sostener ese discurso si un establecimiento puede quedarse sin electricidad durante horas en pleno servicio y, además, perder las comunicaciones. Un destino de calidad necesita primero infraestructuras y servicios de calidad”, afirma.