La autoridad judicial del Juzgado de Instancia número 1 de la localidad de El Ejido ha determinado el encarcelamiento provisional, incondicional y con prohibición de comunicación para los dos hombres arrestados por su implicación en los tiroteos encadenados que sacudieron este lunes el núcleo de Santa María del Águila, en la provincia de Almería. A pesar del elevado número de proyectiles detonados, la secuencia de enfrentamientos se saldó sin víctimas de gravedad ni impactos directos de bala en personas.
A las dos personas puestas a disposición de los tribunales se las investiga preliminarmente como presuntas responsables de delitos de tenencia ilícita de armas y de
homicidio o
asesinato en grado de tentativa, calificaciones penales que terminarán de perfilarse a medida que avance la instrucción del expediente. Ambos comparecieron en sede judicial para prestar declaración tras los graves altercados.
El desencadenante de la violencia se sitúa a mediodía del pasado lunes en un bloque de viviendas de la calle Alcazaba. Las pesquisas desarrolladas por los investigadores apuntan a que un residente del edificio subió a la vivienda de su vecino del piso superior para recriminarle el estado de suciedad que presentaba el patio común. La discrepancia degeneró de inmediato en un altercado físico y en un cruce de serias amenazas en el que llegaron a involucrarse allegados de ambas partes.
Poco después de la trifulca inicial, la contienda derivó en un episodio de extrema gravedad cuando el agredido empleó fuego real. Hasta el lugar se desplazararon dotaciones de la
Policía Nacional, cuyos agentes hallaron múltiples casquillos en la zona de paso de la primera planta y contabilizaron más de treinta impactos de bala incrustados en la puerta del domicilio del denunciante. El individuo que admitió haber percutido los proyectiles custodiaba en una caja de seguridad dos pistolas junto a varios cargadores con capacidad para almacenar decenas de cartuchos.
La conflictividad volvió a escalar horas más tarde. A última hora de la tarde, dos descendientes del hombre atacado acudieron a las inmediaciones del mismo inmueble equipados con pistolas, profiriendo gritos intimidatorios dirigidos hacia el entorno del primer sospechoso. A pesar del intento de contención de varios residentes del barrio, los dos varones llegaron a percutir munición contra el ocupante de la vivienda en el instante en que este salió al exterior alertado por las voces, sin que afortunadamente las balas llegaran a alcanzarle.
En el escenario de este segundo tiroteo, la
Policía Nacional aseguró casquillos percutidos y posteriormente detuvo a uno de los implicados, interveniéndosele una bolsa de cintura que contenía una treintena de proyectiles del mismo calibre empleado en el suceso. El cuerpo policial mantiene desplegado un operativo para esclarecer completamente los hechos y localizar al segundo hermano participante en los altercados.