La provincia de Almería continúa conmocionada por el trágico suceso registrado la pasada noche en la barriada de El Canalillo, en el municipio de El Ejido, que se saldó con la muerte de dos personas y dejó un balance de cuatro heridos de diversa consideración. El presunto autor de los disparos, un joven de 25 años diagnosticado con esquizofrenia, fue detenido por las fuerzas de seguridad tras acabar con la vida de su madre biológica y de su padrastro, y abrir fuego contra varios miembros de su entorno y viandantes. Los restos del violento episodio son todavía visibles en el número 37 de la calle Mar Adriático, donde la puerta blanca de la vivienda muestra los impactos de los proyectiles y en cuya calzada aún permanecen los cristales rotos de las ventanillas del vehículo en el que se encontraban las dos víctimas mortales en el momento del ataque.
La situación más crítica entre los supervivientes la presenta el propio hijo del detenido, un bebé de tan solo siete meses de edad. El menor se encontraba en el interior del automóvil junto a las víctimas mortales y su madre. Según los datos recabados por la investigación, la progenitora logró salir del coche con el lactante en brazos en un intento de huida, pero el agresor la alcanzó y descerrajó dos tiros con una pistola de 9 milímetros que impactaron directamente en la cabeza y en la mandíbula del lactante. El bebé fue evacuado de urgencia hasta el Hospital Universitario de Torrecárdenas, en la capital, donde ingresó en la UCI Pediátrica del Materno Infantil Princesa Leonor. Tras realizársele un TAC, el equipo médico programó una intervención quirúrgica de urgencia para la mañana de este martes debido a la extrema gravedad de las lesiones sufridas, manteniendo un pronóstico muy grave.
En las mismas dependencias sanitarias del Materno Infantil Princesa Leonor se encuentra hospitalizada una niña de 21 meses, quien también resultó herida por alcance de proyectil durante la balacera. Esta menor no guarda ningún vínculo de parentesco con el presunto agresor ni con el otro bebé afectado, y fue alcanzada por las balas cuando se encontraba junto a su madre, una joven de 19 años de edad. Ambas salían de su vivienda, ubicada en la misma calle Mar Adriático, justo en el momento en el que se desencadenó el tiroteo. La madre de esta menor permanece ingresada por las heridas recibidas en el Hospital Universitario de Poniente, en el propio municipio ejidense.
El cuarto herido derivado de este suceso es un varón de origen marroquí de 60 años de edad, residente de la misma calle donde habitaba el detenido. Este vecino cruzaba la vía pública y fue alcanzado por los disparos mientras el presunto autor iniciaba su huida del escenario del crimen. El hombre llegó la pasada madrugada al complejo hospitalario de referencia de la capital almeriense con un impacto de bala alojado en el cráneo. Ante la gravedad de la situación, el equipo de neurocirugía intervino de urgencia al paciente para extraer el proyectil y retirar parte de la estructura ósea craneal, un procedimiento delicado orientado a reducir el sangrado interno y mitigar el edema cerebral. Tras la operación, el varón se encuentra estable dentro de la gravedad en la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Universitario de Torrecárdenas, a la espera de evolución clínica en las próximas horas.