La Universidad de Almería da inicio a la XI edición de ‘Sonanta’, un taller de guitarra flamenca que se llevará a cabo durante tres días en el marco de los Cursos de Verano. Esta actividad, muy apreciada por los estudiantes, promete inundar el programa con acordes flamencos. Sin embargo, el comienzo del taller ha estado marcado por la suspensión de su presentación oficial, una decisión tomada en señal de solidaridad con las víctimas del reciente incendio en Los Gallardos.
Este curso magistral no solo es parte integral del Festival de Flamenco de Almería, sino que también cuenta con el apoyo del Ayuntamiento de Almería y la Peña El Taranto, lo que resalta su importancia cultural y social.
Éxito en la convocatoria
Carmen Hernández, directora del curso, ha compartido el notable éxito de este año al señalar que la matrícula se cerró al alcanzar los 30 alumnos, obligando a ampliar el número debido a la alta demanda. “Mantenemos el 50% de alumnos de otros cursos anteriores, pero está muy bien esta ola nueva de gente y creo que es hasta ahora el que tiene más alumnos”, comentó Hernández. Además, subrayó que el taller suele obtener una valoración media perfecta de 10, gracias al calibre excepcional de los ponentes: Tomatito y José del Tomate. Ambos artistas no solo son reconocidos por su talento, sino también por su disposición a compartir conocimientos con humildad y cercanía hacia todos los participantes.
En un gesto entrañable, durante este primer día del taller, los asistentes recibieron una visita sorpresa: dos nietos de Tomatito se presentaron para cantar y tocar junto a la guitarra de su abuelo, creando un ambiente familiar y cálido.
Una experiencia única
José Fernández ‘Tomatito’ se muestra entusiasmado ante esta nueva edición y satisfecho con la respuesta positiva de los más de 30 estudiantes matriculados. “Son cariñosos y vienen a aprender y a pasárselo bien, que es importante”, afirmó el guitarrista. Describió la dinámica dentro del aula como similar a la de una familia donde prevalece el respeto mutuo. Los alumnos aprovechan cada sesión para aclarar dudas técnicas específicas, como la correcta ejecución del “rajeado”.
Sobre las cualidades esenciales que debe poseer un buen músico, Tomatito enfatizó que un guitarrista flamenco debe escuchar atentamente el cante y recordarlo siempre al momento de inspirarse y componer. También destacó la importancia del amor hacia el instrumento y el aprendizaje continuo: “Un guitarrista nunca deja de aprender”, aseguró.
Improvisación y creatividad
El curso se distingue por su enfoque en la improvisación y en cómo los estudiantes marcan el ritmo en cada sesión. Tienen así la oportunidad única de disfrutar no solo de la técnica y conocimientos impartidos por Tomatito—considerado uno de los mejores guitarristas flamencos vivos—sino también del legado cultural que representa.
Acompañando a Tomatito está su hijo José del Tomate, quien ha demostrado ser un excelente docente mientras continúa su crecimiento artístico personal; actualmente se encuentra trabajando en su segundo disco. Este entorno educativo no solo promueve habilidades musicales excepcionales sino también una conexión profunda con las raíces del flamenco.