La ciudad de Almería y el municipio de Adra comparten, desde hace siglos, la devoción por la Virgen del Mar, patrona de ambas localidades. Una adoración que quedó patente en el pregón religioso que el hermano mayor de la Hermandad de la Virgen del Mar de Almería, Jorge Juan Fernández, realizó en la noche de ayer en la Iglesia de la Inmaculada Concepción del municipio abderitano en un acto que estuvo presentado por la alcaldesa de Almería, María del Mar Vázquez.
En sus palabras, la regidora recorrió la historia de la Hermandad de la Virgen del Mar de Almería, que este año ha celebrado el 75º aniversario de su Coronación Canónica. “Hacerlo no es solo relatar una crónica de actas, estatutos y nombramientos; es intentar traducir en palabras al sentir mismo de Almería. Es descifrar ese ‘pellizco’ que siente todo almeriense cuando, al entrar en Santo Domingo, se encuentra frente a frente con la mirada de su Patrona. Una mirada que es, a la vez, puerto seguro y horizonte infinito”, aseguró.
“La historia de esta Hermandad, nacida un 28 de enero de 1520, es la historia de una ciudad que se ha ido construyendo a los pies de su Señora”, trasladó Vázquez, quien aseguró que “es fascinante observar cómo la Hermandad ha sido el reflejo fiel de las luces y sombras de Almería” ya que “cuando la ciudad sufría el azote de los terremotos de 1804, cuando los conventos eran clausurados o cuando las convulsiones políticas del siglo XIX y XX intentaban silenciar la fe, allí estaba la Hermandad, como una madre que protege a sus hijos”.
En este sentido, aseguró que “la estrechísima vinculación de la Hermandad con la sociedad almeriense es, sin duda, uno de los fenómenos más hermosos de nuestra historia”. “La Virgen del Mar no es una imagen estática en un altar; es una vecina más, otra de las miles de María del Mar que viven en nuestra ciudad”, añadió.
María del Mar Vázquez relató que “a lo largo de cinco siglos, la Hermandad ha sabido adaptarse a los tiempos sin perder su esencia. Desde aquellos estatutos de 1520 hasta las modernas juntas de gobierno, el objetivo ha sido siempre el mismo: el culto y el amor a nuestra Madre. Han sido siglos de ‘buscar nuevos hermanos’, de gestionar el patronazgo, de reconstruir y mantener el santuario y de tejer una red de hermandades filiales que llevan el nombre de nuestra Patrona por toda España. Pero, por encima de todo, han sido siglos de entrega silenciosa”.
Por último, la alcaldesa reflexionó sobre la historia de la Hermandad “que no es más que una historia de amor que no conoce el paso del tiempo”. “Mientras Almería siga mirando al mar, mientras el viento de levante siga trayendo el eco de las oraciones en Torregarcía, la Hermandad seguirá siendo el corazón que anima la fe de este pueblo. Somos, al igual que Adra, una ciudad marinera que tiene en su Virgen del Mar el mejor modo de explicarle al mundo que, pase lo que pase, los almerienses siempre encontraremos el camino de vuelta a casa, a los pies de su Madre, la Virgen del Mar”, finalizó.
Durante el pregón, el hermano mayor de la Hermandad de la Virgen del Mar de Almería ensalzó la vinculación entre las dos hermandades y la advocación de la Virgen del Mar con la pesca y el campo que tanto ofrecen a nuestra tierra, señaló Jorge Juan Fernández.
Al acto asistieron también las concejalas del Equipo de Gobierno del Ayuntamiento de Almería Eloísa Cabrera y Ana Trigueros, el primer edil abderitano, Manuel Cortés, el delegado de Gobierno de la Junta, Francisco Góngora, y el vicepresidente de la Diputación, Álvaro Izquierdo, entre otras autoridades civiles y militares.