La presión policial y los cambios en las rutas de la
droga están reconfigurando el escenario del narcotráfico en Andalucía, con una marcada proyección hacia el litoral oriental de la Comunidad que sitúa a la provincia de
Almería en el punto de mira. La memoria anual del Ministerio Público constata que la habitual exhibición de potencia de las redes delictivas no solo se concentra en el área del Estrecho, sino que se extiende cada vez con más fuerza hacia zonas de paso e infiltración en
Almería, Málaga y el territorio onubense.
Este fenómeno de desplazamiento coincide con un balance en el que la provincia de Huelva se ha posicionado como el segundo territorio del país con mayor volumen de hachís decomisado por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, contabilizando 63.301 kilos intervenidos. La cifra supone triplicar con creces los registros del periodo previo y refleja el traslado de operaciones hacia rutas costeras alternativas.
La escalada de la actividad criminal se traduce asimismo en un incremento de los procedimientos judiciales. La provincia onubense ha registrado un repunte cercano al 30 % en las diligencias por tráfico de sustancias estupefacientes, lo que ha obligado a reforzar la plantilla del órgano fiscal delegado para hacer frente a la sobrecarga de trabajo. En paralelo, el narcotráfico de cocaína ha ido ganando un terreno considerable en los pasos marítimos y terrestres del sur peninsular.
Entre los operativos más significativos del último año destaca la desarticulación de una compleja trama de blanqueo de capitales que vinculaba a redes sevillanas con intervenciones en la costa y que culminó con una quincena de arrestados y la aprehensión de medio tonelada de cocaína, si bien los principales cabecillas lograron eludir a la justicia refugiándose en el extranjero.
La logística del narcotráfico también ha dejado un reguero de infracciones asociadas al abastecimiento ilegal de combustible. La incautación de carburante destinado a dar soporte marítimo se ha duplicado holgadamente en el litoral atlántico, donde el tránsito de
narcolanchas mantiene en alerta a las autoridades. A este respecto, los órganos judiciales confían en que la reciente tipificación de estas lanchas rápidas como género prohibido en el vecino Portugal contribuya a taponar la fabricación y el refugio de estas embarcaciones al otro lado de la frontera.