Un estudio reciente realizado por la Universidad de Málaga, con el apoyo financiero de la Consejería de Universidad, Industria, Energía e Innovación, ha revelado que seis especies de rapaces utilizan de manera constante una planta solar fotovoltaica. Estas aves emplean la instalación principalmente para descansar, vigilar su entorno y cazar. La investigación se llevó a cabo durante un periodo de dos años y medio desde la inauguración de la planta, proporcionando datos valiosos para integrar criterios de conservación en la planificación y gestión de futuras instalaciones solares.
La expansión de grandes plantas solares fotovoltaicas es fundamental en el proceso de transición energética, aunque también plantea inquietudes sobre su impacto en la biodiversidad. Actualmente, existe escasa literatura científica que aborde casos específicos, lo que hace aún más relevante este estudio.
Análisis del comportamiento de las rapaces
El equipo investigador trabajó en colaboración con BioGea Consultores, la Universidad de Extremadura y Ofitecma Marbella, centrándose en el análisis del comportamiento y presencia de rapaces en una instalación solar que abarca casi 300 hectáreas en el Valle del Guadalquivir. El coautor del estudio, Miguel A. Farfán, explica: «Es un tipo de infraestructura muy novedosa, que implica la transformación de una gran superficie, por lo que hay que determinar el impacto que pueda tener, que no siempre tiene porqué ser negativo».
En el artículo titulado Raptors Using a Solar Photovoltaic Facility in Southern Spain, publicado en la revista Journal of Raptor Research, los investigadores realizaron observaciones periódicas desde puntos fijos y recorridos a pie dentro del recinto. Se registraron seis especies distintas; entre ellas, el ratonero común y el cernícalo vulgar, siendo el milano negro el más abundante. Los expertos analizaron cómo las aves utilizaban la planta solar como posaderos para observar posibles presas o simplemente descansar.
Efectos positivos sobre la fauna local
Dado que estas instalaciones se encuentran en zonas donde la actividad cinegética está restringida, las presas disfrutan de cierta protección. Durante el estudio se documentó una notable presencia de conejos, liebres y perdices, lo cual favorece indirectamente a las rapaces en busca de alimento. Además, se observaron varias especies cazando entre los módulos fotovoltaicos.
Aprovechando las corrientes ascendentes generadas por los paneles solares, algunas aves planeadoras logran ganar altura sin esfuerzo adicional. Es importante destacar que durante todo el periodo de seguimiento no se registró ninguna rapaz muerta o herida debido a colisiones con los módulos o estructuras asociadas.
Necesidad de estudios adicionales
A pesar de estos hallazgos positivos, los científicos advierten que estos resultados no son extrapolables a todas las plantas solares fotovoltaicas. Farfán señala: «El estudio constata que hay al menos seis especies de rapaces que se benefician de su existencia, pero desconocemos cómo era esta comunidad antes de su construcción». Por ello, consideran esencial replicar este tipo de investigaciones en áreas donde se planeen nuevas instalaciones.
A medida que avanza esta línea investigadora a nivel local, los expertos tienen previsto ampliar sus estudios por toda Andalucía para evaluar cómo afecta la proliferación de plantas solares fotovoltaicas a las aves esteparias, un grupo particularmente vinculado a los paisajes agrícolas donde suelen establecerse estas infraestructuras.
Dicha investigación forma parte del Plan Complementario de I+D+i en Biodiversidad, financiado por la Consejería mencionada anteriormente y respaldado por fondos europeos Next Generation EU.