El operativo de seguridad diseñado para la próxima edición de la Noche en Negro, que se desarrollará este sábado 31 de octubre en las calles de Almería, incluirá un análisis exhaustivo sobre los llamamientos a la movilización juvenil que circulan en plataformas digitales, identificadas como black blocus. La Junta Local de Seguridad se reunirá este jueves para evaluar el impacto real de estas convocatorias, que afectan a más de cuarenta localidades en todo el Estado, y coordinar las acciones preventivas oportunas.
La regidora almeriense, María del Mar Vázquez, confirmó que la administración municipal está al tanto de la difusión de estas citas de protesta en 46 municipios del país. En este sentido, la primera edil confía en que la Policía Nacional comparta los datos recabados en sus labores de rastreo para determinar "qué aceptación tiene, qué poder de convocatoria y qué se prevé que vaya a pasar", lo que permitirá dimensionar de forma adecuada el despliegue y los recursos locales requeridos para garantizar la tranquilidad en la vía pública.
El origen de estos movimientos se sitúa en las recientes acciones de protesta de colectivos estudiantiles en Francia, enfocadas en la exigencia de mejoras para la enseñanza pública, cuya dinámica se ha ido replicando de forma progresiva en diferentes geografías. En el caso español, el precedente más inmediato tuvo lugar el último fin de semana en Barcelona, donde una cita de similares características desembocó en graves altercados urbanos, destrozos en comercios, saqueos y más de un centenar de arrestos por parte de los efectivos policiales.
Ante este panorama, desde el equipo de gobierno de la capital se insiste en la necesidad de anticiparse a cualquier eventualidad para blindar tanto la seguridad de la ciudadanía como la de los locales comerciales y hosteleros. El plan de protección se volcará especialmente en el centro urbano y en las barriadas donde hay programadas más de treinta actividades culturales y de ocio para celebrar la jornada festiva.