La diputada nacional del Partido Popular de Almería, Maribel S. Torregrosa, ha lamentado la grave agresión ocurrida recientemente en la prisión de El Acebuche, donde un funcionario de prisiones ha resultado con heridas graves tras recibir varios puñetazos por parte de un interno durante la apertura de celdas.
Torregrosa ha advertido de que este tipo de situaciones “se vienen repitiendo desde hace tiempo” y ha criticado la “pasividad del Gobierno de España”, al que acusa de “mirar hacia otro lado” pese a las reiteradas denuncias realizadas por los sindicatos de prisiones de El Acebuche y por el Partido Popular de Almería.
En este sentido, ha recordado que hace apenas dos semanas, en la Comisión de Interior del Congreso exigió medidas urgentes para proteger a los trabajadores de los centros penitenciarios, alertando del incremento de las agresiones, que han aumentado un 126% desde 2018.
La diputada del PP denunció ante el secretario general de Instituciones Penitenciarias, Ángel Luis Ortiz, la situación de la prisión de El Acebuche, que considera “masificada y sin personal suficiente” para atender a la población reclusa según las denuncias de todos los sindicatos con representación en la prisión de Almería. Además, ha explicado que el número de internos ha pasado de 845 en 2024 a 955 en 2026, lo que ha contribuido al aumento de agresiones a los trabajadores públicos, que se han incrementado más de un 37% en este periodo. Solo en el año 2025 se han incrementado en 100 presos más para una prisión que ya al inicio de 2025 se encontraba masificada.
Maribel S. Torregrosa trasladó al secretario general de Instituciones Penitenciarias su preocupación por la situación que viven los funcionarios de prisiones y el resto de trabajadores penitenciarios, muchos de los cuales han sufrido agresiones en su puesto de trabajo.
Torregrosa ha vinculado este aumento de la violencia a la política penitenciaria del Gobierno, señalando que “está más preocupado por los delincuentes que por los trabajadores”, y ha denunciado el abandono que, a su juicio, sufren los profesionales del sector por la falta de medios por parte del Ministerio del Interior.
Otro ejemplo de la indigna política penitenciaria del Gobierno socialista es como está poniendo en la calle en régimen abierto a terroristas como Txeroki, o la exjefa de ETA, Anboto, que en estos días ya está disfrutando de la semilibertad por el beneficio penitenciario que ha pactado el Gobierno socialista con Bildu a pesar de estar condenada hoy aún a más de 700 años de cárcel.
Finalmente, ha criticado que el Gobierno siga bloqueando con su mayoría de izquierdas en la Mesa del Congreso las dos Proposiciones de Ley del Grupo Parlamentario Popular que reconocerían a los funcionarios de prisiones como Agentes de la Autoridad, algo imprescindible para el 100% de estos empleados públicos y que se demuestra que es de vital importancia para protegerlos ante estas agresiones.