La crisis de Ceuta ha vuelto a poner a Marruecos en el centro del debate político nacional. VOX ha pedido en el Congreso, en el Senado y en el Parlamento Europeo la suspensión del Acuerdo Euromediterráneo de Asociación entre la UE y Marruecos mientras Rabat no garantice "respetar nuestras fronteras", en esta ocasión como consecuencia del asalto a la ciudad de Ceuta de finales de julio pasado, pero ni ha sido la primera y no será la última vez que lo haga. En Almería, la pasada semana, su parlamentario Rodrigo Alonso ha exigido "suspender el acuerdo comercial de la Unión Europea con Marruecos".
La pregunta, para Almería, no es retórica. La provincia es el principal campo de batalla comercial con Marruecos en Europa. ¿Sería bueno o malo si Bruselas hiciera caso a VOX?
Hemos actualizado los datos con los últimos boletines del Ministerio de Agricultura (MAPA), Eurostat, FEPEX, Cajamar y la Junta de Andalucía. La respuesta es incómoda para todos porque en cualquier caso, siempre es parcial, ya que este análisis es únicamente económico, y solo dirigido al ámbito agrario, porque lo cierto es que la ruptura de una acuerdo de este índole ni podría decidirlo España, ni le afectaría solo a ella. Además, no hay que olvidar las represalias que en materia de inmigración podría impulsar dicho país, o en tema de drogas, o en vigilancia antiterrorista, o... sencillamente tirando de sus mejores amigos europeos, como es el caso de Francia, o con represalias por parte de Estados Unidos.
Con esas prevenciones, entramos en materia.
El dato que lo explica todo: 424.076 toneladas
Según el último boletín reforzado de importaciones de tomate de la UE (16 de mayo de 2025), en la campaña 2024/2025 la UE ha importado de Marruecos 424.076 toneladas solo entre septiembre y marzo, un 10% más que la campaña anterior y un 12,9% por encima de la media de cinco años. Marruecos representa ya el 71,4% de todo el tomate extracomunitario que entra en Europa.
Y sigue creciendo. En España, las importaciones de frutas y hortalizas marroquíes se dispararon un 24% en el primer trimestre de 2025. Solo el tomate marroquí en España pasó de 24.118 toneladas en Q1 2024 a 32.313 toneladas en Q1 2025: +34% en volumen y +57% en valor, de 33,4 a 52,5 millones de euros.
A nivel comunitario, el tomate sigue siendo el primer producto importado de Marruecos, con 369 millones de euros en Q1 2025 y 512.689 toneladas en volumen (+9%).
Almería, récord histórico pero con el tomate en retroceso
Paradójicamente, Almería acaba de batir su récord histórico. La campaña 2024/2025 cerró con 4.148,53 millones de euros en exportaciones hortofrutícolas, el valor más alto jamás registrado, con 2.755 millones de kilos a 1,51 €/kg de media.
El motor ya no es el tomate. Es el pimiento (1.132,72 M€), el pepino (770,22 M€) y luego el tomate (651,04 M€ con 392,52 millones de kilos a 1,66 €/kg). Por primera vez en la historia, el pepino ha liderado por volumen las exportaciones almerienses en 2024/2025 con 566,09 millones de kilos.
La Junta confirma la tendencia: 4.057 millones de los 7.450 millones que exporta Andalucía en hortofrutícola son almerienses, con un crecimiento del 8,15%.
El tomate almeriense ha pasado de ser hegemónico a ser el tercero. No por casualidad: la competencia marroquí ha forzado el cambio de cultivo.
¿Qué pasaría si se suspende el acuerdo?
Si la UE suspende el acuerdo, Marruecos deja de tener contingente preferencial (285.000 toneladas) y precio de entrada reducido (46,1 €/100kg) y pasa a pagar arancel general (hasta 14,4%).
1. Para el agricultor almeriense: beneficio inmediato
El cálculo de ASAJA, COAG y FEPEX es claro. Con Marruecos fuera o encarecido, el precio en origen de Almería subiría entre 15% y 30% en los meses críticos (noviembre-marzo). Es lo que ya ocurre cuando Marruecos falla por sequía o calor: los precios almerienses se disparan porque no hay alternativa barata.
Recuperaría parte del terreno perdido: Almería producía 1.101 millones de kilos de tomate en 2015/16 y hoy produce 688 millones.
2. Para la industria auxiliar almeriense: golpe directo
Aquí está la trampa. Almería no solo vende hortalizas. Vende la tecnología para producirlas. Son 329 empresas exportadoras que han doblado ventas en una década hasta 200 millones.
Su segundo cliente mundial es Marruecos, con 19,2 millones. El Souss marroquí es una réplica de Almería: invernaderos, semillas almerienses, riego almeriense, plásticos almerienses. Si rompes con Marruecos, ese cliente se va a Turquía, Países Bajos o China. De hecho, Turquía ya es el segundo proveedor de tomate a la UE con 135.315 toneladas y crece como proveedor tecnológico.
VOX lo sabe. En el Senado ya pidió en noviembre del pasado 2025 "garantizar el principio de reciprocidad y aumentar los controles en frontera, especialmente con Marruecos" y "promover la suspensión del Acuerdo de Asociación", pero no detalla el impacto industrial ni ningún otro, y fue vía enmienda al Plan Integral de Seguridad para las Ciudades de Ceuta y Melilla.
3. Para Ceuta y para Almería, el efecto bumerán
VOX también ha pedido suspender el Tratado de Amistad de 1991 y el acuerdo preferencial. PP y PSOE han rechazado esa vía en Diputaciones como Alicante, defendiendo "firmeza pero no ruptura". La razón es práctica: España exportó a Marruecos 8.136 millones en 2023. Y Marruecos controla flujos migratorios clave para Almería, donde el sector emplea a más de 45.000 personas directas de más de 100 nacionalidades.
Si se suspende y Marruecos responde con represalias comerciales o migratorias, Almería paga dos veces: pierde cliente tecnológico y gana presión en frontera.
¿Beneficia o perjudica?
Habría que destacar un aspecto más que es clave en todo ésto, y es que no depende de España. Es la Unión Europea en su conjunto quien puede suspender el acuerdo, y Marruecos tiene importantes aliados en ella, como es el caso de Francia, y por tanto es inviable. Del mismo modo, la suspensión, como hemos visto, tiene consecuencias directas en Almería, pero también en el conjunto de la Unión, y por tanto enfocarnos solo en la realidad provincial desenfoca bastante el resultado final.
Sí beneficiaría al agricultor de invernadero a corto plazo. Perjudicaría al cluster agroindustrial almeriense a medio plazo.
Por eso, la solución que defienden las organizaciones agrarias almerienses —incluso cuando suben al atril en Bruselas— no es la suspensión total, sino la suspensión parcial y sobre todo el cumplimiento:
- Excluir el Sáhara Occidental (que es lo que anuló el TJUE en 2024).
- Obligar al etiquetado por origen real (Dajla/El Aaiún) como exige la sentencia.
- Hacer cumplir el precio de entrada y publicar datos transparentes de aduanas, una demanda histórica de ASAJA Almería.
- Cláusula de salvaguardia automática cuando las importaciones marroquíes superen el contingente y hundan precios, como ha pasado este primer trimestre de 2025 con +34% de tomate marroquí en España.
La suspensión total del acuerdo es un bisturí demasiado grueso para un sector que hoy exporta casi 5.000 millones y que depende de Marruecos tanto como compite con él.