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Vigilantes

domingo 16 de diciembre de 2018, 10:03h

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La semana pasada en estas mismas páginas hacia referencia a la reunión que el alcalde y quien suscribe íbamos a mantener por la tarde con el ministro de Fomento, José Luis Ábalos, y a la actitud de mano tendida, pero firme, con la que acudíamos ante los numerosos e importantes compromisos que nos unen a las dos administraciones.

Ya lo ha dicho nuestro alcalde, pero quiero reafirmar aquí que el encuentro fue cordial, como cabía esperar, pero lo realmente mollar es que el ministro se comprometió a mantener los plazos acordados y establecidos por el anterior titular, Íñigo de la Serna, respecto al soterramiento y la llegada del AVE a la capital, señalando el año 2023 como fecha prevista para tal objetivo.

Un acuerdo que relaja la intranquilidad que se había mantenido hasta la pasada semana al no tener constancia oficial, por parte del Ministerio, del mantenimiento de esos plazos, algo que habíamos venido reclamando los últimos seis meses sin que, hasta la fecha hubiera respuesta alguna.

Al ministro se le trasladó la preocupación por la llegada del AVE a Almería, al tiempo que se le reclamó la solución a otros proyectos pendientes, con plazos y calendario. Entre ellos, la segunda fase del soterramiento de las vías del tren, preparando la llegada de la Alta Velocidad en 2023. También la cesión de la antigua Estación de Ferrocarril y la necesidad de avanzar en otros proyectos de infraestructura, fundamentales para el futuro de la ciudad, en su caso de carreteras. Proyectos que el Ayuntamiento no dejará caer en el olvido, como son la conexión de la A7 con el Puerto, la conexión en el acceso norte (A 92) y el tercer carril que ha de unir la capital con Roquetas de Mar.

Desde el Ayuntamiento esperamos que encuentros como el celebrado la pasada semana tengan continuidad y mantengamos la fluidez en las relaciones instituciones. En esta línea se enmarcan también proyectos como el Puerto-Ciudad o la rehabilitación del Cable Inglés, para el que se ha anunciado, por fin, una solución constructiva que lo ponga en valor, y que precisan de un importante papel del Gobierno, a través de Puertos del Estado para que sean una realidad. Mano tendida, sí, pero vigilante ante el cumplimento de los compromisos adquiridos.