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28A: Vox hace un favor a sus enemigos

domingo 28 de abril de 2019, 22:50h

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Los resultados electorales de este domingo dejan claro un hecho, y es que la ciudadanía española no es tan radical como algunos habían empezado a creer. Y eso merece una reflexión, porque también confirma que cada voto que ha ido a Vox, ha hecho crecer al PSOE.

El PSOE ha logrado un magnífico resultado, y quien perdió estrepitosamente dos veces las elecciones, y solo alcanzó la presidencia con el rebote de una moción de censura sin ser ni diputado, parece que no tendrá problemas para lograr su investidura por acción de Unidas Podemos y acción u omisión de otras formaciones.

Pedro Sánchez será presidente de nuevo, y eso coincide con la debacle del Partido Popular, a cuyo frente Pablo Casado lleva poco tiempo, pero el suficiente como para marcar su impronta, hasta el punto de que incluso sus apuestas personales han acabado bastante mal. Nos referimos a la pérdida de Álava con Javier Maroto, o al hecho de que solo quede una diputada en toda Cataluña, donde tenían seis parlamentarios.

Resultaba patético escuchar al argentino Smith asegurar que era una noche triste para la izquierda, cuando objetivamente los hechos marcan justo lo contrario. A ver, resulta gana claramente el PSOE, ERC ha subido de 9 a 15, el PNV también sube uno, Bildu duplica los suyos de dos a cuatro, NA entra con dos, Coalición por Melilla (mayoritariamente musulmán y de izquierdas) ha estado a punto de lograr uno, y JxC tiene 7, y hasta los nacionalistas canarios han pasado de uno a dos, y los regionalistas cántabros logran uno.

Ese decir, que la izquierda en general, y el nacionalismo más radical en particular, ha crecido en votos y escaños, y eso es gracias a la amenaza que supone Vox. El PSOE ha sido visto como la opción que puede parar un posible pacto de las "tres derechas". Ha sido el miedo real a la involución lo que ha movido el voto, el miedo no a Vox, sino a que el PP pacte con Vox.

Pero el éxito de Ciudadanos también es atribuible a Vox, ya que ha sido percibido como un partido más de derechas que antes –recordemos que estatutariamente pasó de ser socialdemócrata a liberal- pero a la vez no se le ha identificado con la radicalidad de los de Santiago Abascal, algo que no ha sucedido con el Partido Popular.

De hecho, sumando al PP los votos de Vox no daría el resultado que heredó Pablo Casado, por lo que es normal que entre los votantes de Cs haya muchísimos de los que antes eligieron a Mariano Rajoy. Por no conseguir, Vox no la logrado ni siquiera apoyo suficiente como ser necesario en un posible gobierno de derechas, asi que resulta un nuevo motivo de alegría –anda contenida, por cierto- en la izquierda.

El PP ha creído que el voto se le iba por la derecha, y se equivocaba, se le fugaba a una opción más moderada, que era la de Albert Rivera, que a su vez probablemente perdió votos que se fueron al PSOE, el cual se quedó solo en todo el espectro del centro izquierda, y casi del centro a secas.