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2D: No está todo el pescado vendido

lunes 03 de diciembre de 2018, 00:29h

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El resultado de las elecciones autonómicas de este domingo 2 de diciembre coloca a Andalucía en una situación incierta, de la que tienen la culpa todos los partidos políticos, porque lo primero que hay que poner como dato esencial es la alta abstención. Es decir, que ni aquellos que quería propiciar un cambio han logrado arrastrar a las masas después de 37 años de gobierno socialista, pero tampoco el PSOE ha logrado ilusionar lo suficiente como para mantenerse, y ni tan siquiera ha logrado que cale el miedo a la derecha.

Ahora se abren las negociaciones y los pactos, y esto puede acabar abocando a Andalucía a unas nuevas elecciones o a un bloqueo de larga duración.

Susana Díaz ya ha dicho que aspira a ser presidenta de nuevo, argumentado que la suya es la lista más votada, y que así se evita que la ultraderecha pueda influir en un gobierno alternativo. Claro que, antes, debía asumir su culpa, la de haberle hecho la campaña electoral a Vox, con el favor previo de sus amigo Tezanos desde el CIS, ya que si este organismo antaño prestigioso, no hubiese convertido a estos racistas y xenófobos –hay más fobias, pero no caben- en protagonistas, a día de hoy no estarían donde están.

Que Ciudadanos, el PP y Vox van a votar contra la investidura de Susana Díaz parece claro, y ella no tendrá mayoría absoluta en primera ronda, ni más síes que noes en la segunda.

Ahora bien, Juanma Moreno no lo tiene fácil, ya que tiene asegurados 50 votos en contra, por lo que obligatoriamente necesita contar con los 12 de Vox además de los 21 de Juan Marín. Pero a diferencia de lo que sostiene Díaz, Moreno no tiene que pactar nada con Vox si no quiere, ya que puede dejar en sus manos la decisión: o votan PP y mandan al PSOE a la oposición… o si se abstienen tendremos otra legislatura socialista.

Luego, Moreno podrá pactar con unos o con otros, lo mismo que haría Díaz, con Ciudadanos o con Adelante Andalucía.

Pero no olvidemos que Marín podría decidir presentarse a la investidura, y que tal vez en este caso, el PSOE podría abstenerse con la excusa de evitar unas nuevas elecciones. Sus 21 parlamentarios más los 12 de Vox –para evitar al PSOE pero también impedir una nueva convocatoria que pudiera perjudicar sus excelentes resultados- sumarían 33, y en contra tendría al PP con 26 y a 17 de AA que son 43… pero no da…