El proceso que llevó a la constitución de la autonomía de nuestra tierra entre finales de los setenta y principios de los ochenta no fue un simple trámite burocrático, sino una auténtica insurrección democrática. En aquel momento, el diseño del Estado pretendía imponer una España con territorios de distintas velocidades, obligando a los andaluces a elegir entre una descentralización descafeinada o la ambiciosa "vía rápida" del artículo 151, reservada inicialmente para las comunidades históricas. Este camino exigía una ratificación por mayoría absoluta del censo en cada una de las ocho provincias, un listón diseñado para ser casi inalcanzable.
En este contexto, la asamblea de Adelante Andalucía en Almería ha querido recordar la importancia de aquel 28 de febrero de 1980. A pesar de que el Gobierno central de entonces promovió la abstención y redactó una pregunta en la papeleta sumamente confusa —que evitaba términos como "Andalucía" o "Autonomía"—, la respuesta ciudadana fue rotunda. El portavoz local, Diego Crespo, ha puesto en valor el compromiso de los hombres y mujeres de la provincia, señalando que aquel esfuerzo permitió alcanzar cuotas de libertad y autogobierno inéditas hasta la fecha.
El enigma de los "censos fantasma" en la provincia
El desarrollo autonómico encontró un obstáculo jurídico precisamente en Almería. Aunque el 82,7% de los ciudadanos que acudieron a votar optaron por el "Sí", la cifra solo representaba el 42,31% del censo total, quedando por debajo del 50% requerido por la ley. Sin embargo, este desfase no reflejaba la realidad social, sino que fue producto de unos listados electorales desactualizados y plagados de irregularidades.
Se denunció entonces la existencia de los denominados "censos fantasmas". En las listas de Almería figuraban aproximadamente 22.000 personas que ya habían fallecido o que habían emigrado, y cuya ausencia computaba automáticamente como un voto negativo al proceso. Tal y como remarca Diego Crespo, “desde Almería mostramos nuestro firme compromiso con Andalucía y un modelo de estado descentralizado que nos permite tener autonomía en muchos ámbitos de nuestras vidas”.
Una victoria popular que rompió el bloqueo
La movilización social y la evidencia política del respaldo mayoritario obligaron a buscar una salida legal para el "desbloqueo de Almería". El éxito de la convocatoria forzó a las instituciones a aceptar que la provincia se integrara plenamente en el proceso autonómico bajo la vía rápida, equiparándose a Cataluña o Galicia.
Para Adelante Andalucía, lo ocurrido fue un triunfo de la voluntad de los vecinos y vecinas de Almería, quienes con su determinación en las urnas impidieron que la región fuera relegada a una posición subordinada. Fue la victoria de un pueblo que, superando las trampas administrativas y el centralismo, conquistó su derecho a la igualdad y a una gestión propia y plena.