La provincia de Almería vivirá este lunes una jornada de contrastes meteorológicos debido al paso de un nuevo frente asociado a la borrasca atlántica Joseph. Mientras gran parte del Estado español permanecerá bajo la influencia de precipitaciones abundantes, con especial incidencia en el noroeste peninsular donde se ha activado el aviso rojo, la geografía almeriense se mantendrá al margen de las lluvias significativas. Según las previsiones de la Agencia Estatal de Meteorología, en el arco mediterráneo y los puntos del extremo suroriental no se esperan precipitaciones o, en caso de producirse, serán de carácter muy débil y disperso.
El fenómeno más relevante en la provincia será el comportamiento de las temperaturas y la intensidad del viento. Se espera un ascenso generalizado de los termómetros, con valores máximos que alcanzarán los 20 grados en Almería capital y otros puntos del litoral, igualando las marcas previstas para Málaga y situándose apenas un grado por debajo de las temperaturas de Murcia o Alicante. Este incremento térmico también se reflejará en las mínimas, que experimentarán una subida notable en el conjunto de la Comunidad Autónoma, dejando atrás las heladas de días previos en las zonas de montaña.
La estabilidad en cuanto a las precipitaciones no se trasladará al estado del mar ni al viento en tierra. La borrasca Joseph intensificará el flujo de componente oeste y sur en toda la zona, lo que provocará rachas de viento que podrán ser muy fuertes en el litoral de Alborán y en las sierras del interior del arco mediterráneo. Esta situación de viento de Poniente será especialmente acusada al final del día, coincidiendo con el desplazamiento del frente hacia el este del territorio.
En el resto de la Península, el escenario será mucho más severo, con acumulados que pueden llegar a los 150 litros por metro cuadrado en Galicia y nevadas que comenzarán en cotas bajas de los Pirineos para ir ascendiendo rápidamente por encima de los 2000 metros. Para Almería, el pronóstico se traduce en una jornada de cielos que podrían presentar intervalos nubosos pero con un ambiente inusualmente cálido para el mes de enero, condicionado por la fuerza del viento que marcará el ritmo meteorológico en el inicio de la semana.