El incalculable valor histórico de Almería recibirá un impulso necesario tras el reciente visto bueno de la Comisión Provincial de Patrimonio Histórico, organismo vinculado a la Junta de Andalucía, para ejecutar una serie de obras de emergencia en el emblemático Castillo de Vélez-Blanco. Esta decisión técnica responde a la necesidad imperiosa de frenar el desgaste acelerado que ha sufrido el monumento, catalogado como Bien de Interés Cultural, debido a las severas condiciones meteorológicas que azotaron la comarca durante los últimos meses de 2025 y el arranque del presente año.
Las intensas precipitaciones y las fuertes rachas de viento registradas en dicho periodo han provocado un empeoramiento visible en diversos elementos, especialmente en los ornamentales, acelerando un proceso de degradación que amenazaba la conservación del baluarte. El plan de actuación diseñado busca no solo salvaguardar la integridad de los componentes artísticos y arquitectónicos de la fortaleza, sino también garantizar la seguridad de todos los usuarios que transitan por sus instalaciones.
Dentro del proyecto de rehabilitación y consolidación, se contempla la recuperación de un ventanal situado en una de las salas nobles del recinto, así como la reposición del cristal de una de sus puertas principales. Los técnicos también han puesto especial atención en el pavimento cerámico del castillo. Tras una inspección preliminar, se ha determinado que, aunque los daños son de carácter superficial y no ponen en riesgo la estabilidad estructural del inmueble, es imprescindible intervenir para restituir la continuidad visual y el estado de conservación original que este suelo presentaba antes de las inclemencias.
Asimismo, los trabajos de urgencia incluyen la puesta a punto de la pasarela de madera que facilita el acceso a las zonas altas. En esta estructura se ha detectado el descalce y levantamiento de varios travesaños, lo que requiere una reparación inmediata junto a la revisión de las planchas de las cubiertas. Con este conjunto de medidas, se pretende revertir el impacto de la erosión climática y mantener la majestuosidad de este hito arquitectónico clave para el municipio de Vélez-Blanco y para el conjunto del patrimonio andaluz.