Durante los meses centrales del verano, la provincia de
Almería concentró cerca de una treintena de salidas de los equipos de extinción de incendios forestales, una cifra que sitúa al territorio almeriense como la zona con menor volumen de avisos atendidos en el conjunto de la Comunidad.
En concreto, el operativo autonómico desplegó un total de 29 actuaciones en suelo almeriense entre julio y agosto, lo que equivale a un reducido porcentaje respecto a las 439 intervenciones contabilizadas en el mapa autonómico. A pesar de esta menor incidencia en el cómputo global, el periodo estival estuvo marcado por la enorme magnitud del suceso iniciado en
Los Gallardos, un devastador fuego que terminó propagándose por los términos de
Bédar,
Lubrín,
Sorbas y
Antas, cobrándose la vida de catorce personas y arrasando alrededor de 5.200 hectáreas.
Las labores de sofoco y control se repartieron a lo largo de veinte términos municipales. El punto que requirió una mayor asistencia fue
Laujar de Andarax, donde las brigadas tuvieron que activarse en cuatro ocasiones entre mediados de julio y la segunda quincena de agosto. Asimismo, los profesionales acudieron por duplicado a fuegos o conatos declarados en
Adra,
Níjar,
Purchena y
Vélez-Rubio, además de reiterar presencia en las ya citadas localidades de
Los Gallardos y
Sorbas.
Entre los episodios de mayor complejidad técnica destacó el declarado a finales de agosto entre
Las Tres Villas y
Nacimiento, el cual calcinó más de 300 hectáreas y obligó a interrumpir de forma puntual el paso de trenes. El dispositivo también tuvo que intervenir ante focos registrados en
Abla,
Alsodux,
Canjáyar,
El Ejido,
Lucainena de las Torres,
María,
Santa Fe de Mondújar,
Tabernas,
Vélez-Blanco y
Chercos, donde las llamas llegaron a poner en riesgo el camposanto local. Con estas actuaciones, la provincia almeriense acumula 77 despliegues de emergencia en lo que va de año, habiéndose producido la primera salida a comienzos de enero en
Gérgal.