Durante el pasado mes de junio, el negocio de la automoción de segunda mano en la provincia de Almería experimentó un retroceso del 3,5% con la transferencia de un total de 3.820 automóviles y vehículos comerciales. Este descenso aísla de forma transitoria al territorio almeriense de la dinámica de recuperación que se respira a nivel autonómico, donde las operaciones comerciales cerraron en positivo impulsadas por un giro progresivo en las preferencias mecánicas hacia alternativas de menor impacto ambiental. La evolución acumulada revela que en Almería las transacciones arrastran una bajada del 1,5% en lo que va de año, sumando un total de 22.791 intercambios de propiedad.
A escala regional, Andalucía mostró un comportamiento dual, dado que el balance de la primera mitad del año refleja una ligera contracción del 0,5% tras completarse 232.115 transferencias vehiculares. En este periodo de seis meses, las adquisiciones de turismos cayeron un 0,6% interanual al situarse en 199.654 unidades, al tiempo que los vehículos comerciales ligeros sufrieron una bajada del 0,5% con 32.461 operaciones cerradas.
Sin embargo, el mes de junio ofreció un alivio para la comunidad andaluza al registrar un incremento global del 1,5% gracias a la venta de 38.766 unidades de ocasión. Este impulso mensual se debió principalmente al fuerte dinamismo de provincias como Málaga, que lideró el crecimiento regional con un alza del 5,9% y 8.848 transferencias , y Sevilla, que avanzó un 5,4%. En claro contraste, las compras de coches de pasajeros en la provincia de Almería disminuyeron un 4,2% mensual, una caída que solo pudo ser mitigada por el tímido avance del 0,7% en el sector de las furgonetas.
Repunte del mercado estatal y giro hacia la sostenibilidad
A nivel nacional, los datos macroeconómicos reflejan una realidad más optimista que la observada en el sur de España. Durante la primera mitad del año, el volumen de transferencias de vehículos usados en el país se elevó un 1,9%, un porcentaje de incremento que compartieron de forma idéntica tanto los turismos como los modelos comerciales ligeros. En lo que respecta exclusivamente al sexto mes del año, el sector rompió una racha negativa de dos meses consecutivos a la baja al lograr un repunte interanual del 6,3% con 217.996 unidades comercializadas. Este crecimiento estatal estuvo especialmente sostenido por la venta de 186.775 coches particulares, que crecieron un 6,5%, y de 31.221 furgonetas, que hicieron lo propio en un 5%.
El perfil de los automóviles demandados confirma que el consumidor está variando gradualmente sus hábitos hacia opciones más eficientes. Prueba de ello es el sobresaliente repunte del 50% en las ventas de utilitarios puramente eléctricos y del 55,4% en los modelos híbridos enchufables alimentados por gasolina durante junio. No obstante, los motores tradicionales de combustión continúan ejerciendo un sólido dominio en el mercado de ocasión al acaparar el 82,8% de las adquisiciones mensuales, si bien esta cifra denota una pérdida de terreno en comparación con la media del semestre, donde controlaban el 83,7% del mercado. Por tramos de antigüedad, los compradores nacionales se decantaron con fuerza por unidades seminuevas de uno a dos años, cuyas ventas se dispararon un 25%, mientras que los coches con más de una década de rodaje experimentaron una subida mucho más contenida, quedando por debajo de la media con un 4,6%.
Peticiones urgentes de reforma sectorial
Ante este panorama de transformaciones y debilidades localizadas, las asociaciones de comerciantes del automóvil han manifestado su satisfacción por el reciente respaldo parlamentario a una iniciativa no de ley en el Congreso de los Diputados. Dicha propuesta insta de manera directa al poder ejecutivo a implementar un programa estatal de renovación de la flota de vehículos que contemple incentivos económicos equitativos, sin marginar a las tecnologías de combustión interna modernas.
Desde la dirección de la patronal nacional de comerciantes de vehículos se subrayó la trascendencia de respaldar, de manera inédita, el acceso a turismos usados equipados con las últimas motorizaciones Euro6d. Según explican los portavoces del sector, este mecanismo no solo reactivará un segmento comercial actualmente debilitado, sino que resultará indispensable para atajar el problema del envejecimiento del parque automovilístico nacional, catalogado como el más obsoleto de toda Europa. El sector apremia ahora a la administración central a materializar con celeridad estas ayudas, recordando que el compromiso oficial del Ejecutivo contemplaba su puesta en marcha para finales de marzo del año en curso.