La ciudad de Almería afronta este sábado 20 de junio una de sus citas deportivas más trascendentales con el partido definitivo que decidirá qué equipo asciende a la Primera División del fútbol en España. Sin embargo, el inicio del crucial compromiso entre la UD Almería y el Málaga CF ha tenido que ser retrasado media hora sobre el horario previsto originalmente, quedando fijado finalmente para las 21:30 horas. Esta decisión se ha tomado de forma oficial tras los graves incidentes registrados durante la llegada del vehículo del conjunto visitante a las inmediaciones del recinto deportivo, donde el autobús oficial ha recibido el impacto de pedradas que han terminado por destrozar varias de sus lunas.
A causa de este ataque en los alrededores del UD Almería Stadium, el autobús de la expedición malagueña permaneció retenido por motivos de seguridad durante más de 40 minutos antes de poder acceder a las instalaciones, tal y como detalló el propio entrenador del conjunto visitante en declaraciones previas al encuentro. La tensión en los aledaños del estadio ha sido elevada debido a la masiva movilización de miles de aficionados malaguistas que se han trasladado hasta la capital de la provincia, en su gran mayoría sin disponer de entrada para presenciar el choque. De hecho, varios residentes de las zonas cercanas al estadio han trasladado sus quejas y denunciado públicamente el lanzamiento de cohetes dirigidos de forma directa contra sus viviendas por parte de seguidores del equipo contrario, en el marco de unos disturbios iniciales que han alterado las horas previas al partido.
La movilización también ha sido multitudinaria por parte de la afición local, que ha teñido de rojiblanco las calles de la capital para prestar todo su apoyo al equipo dirigido por Rubi en el compromiso más decisivo de la temporada. Cientos de seguidores almerienses se concentraron desde primera hora de la tarde en la Plaza Lentisco para vivir los momentos previos en un ambiente de gran euforia. No obstante, esta masiva concentración ha despertado el malestar y la indignación de los vecinos y hosteleros de la zona debido al estado de abandono y suciedad en el que quedó la plaza tras la marcha de los aficionados, una situación que ha sido calificada de vergonzosa por los afectados.
A pesar de los altercados vividos en el exterior, el ambiente dentro del estadio es de absoluto respaldo al equipo, donde miles de aficionados ya ocupan sus localidades para arropar a los jugadores de la UD Almería. El rugido de la grada se ha hecho notar con fuerza desde los ejercicios de calentamiento, dedicando una sonora ovación a los guardametas Andrés y Fernando. A este ambiente de apoyo se ha sumado el mensaje del expresidente de la UD Almería, Turki Al-Sheikh, quien ha querido mostrar su respaldo a la entidad en este día tan significado instando a luchar y apoyar al equipo en su búsqueda del ascenso a la Liga de las Estrellas. En los momentos previos, el técnico Rubi ha querido enfatizar el peso de la masa social en este choque, definiéndolo de manera directa como un partido que pertenece en exclusiva a los futbolistas y a la afición, situándolo por encima del papel de entrenadores o periodistas.
En el plano estrictamente deportivo, la alineación confirmada por la UD Almería para buscar el salto de categoría presenta una propuesta marcadamente ofensiva en la que Melamed, Embarba, Arribas y Miguel asumirán las posiciones de ataque. Por su parte, el once visitante dispuesto por Funes para este decisivo encuentro sobre el césped almeriense está integrado por Herrero, Puga, Chupe, Larrubia, Joaquín, Dotor, Murillo, Montero, Dani Lorenzo, Izan y Rafita, completando la configuración de un duelo de máxima rivalidad que mantiene en vilo a toda la provincia de Almería.