El sector agrario de la provincia de Almería ha protagonizado una nueva jornada de protesta frente a la Subdelegación del Gobierno para manifestar su oposición frontal a los términos en los que se están negociando los acuerdos comerciales internacionales y la futura reforma de la Política Agraria Común. En el acto, que se ha desarrollado de forma simultánea a otras convocatorias en diferentes puntos del Estado español, la presidenta de ASAJA en Almería, Dori Blanque, ha expresado el rechazo de los productores a una gestión que, según denuncian, resta competitividad al campo almeriense y otorga una excesiva discrecionalidad presupuestaria a los Estados miembros dentro de la Unión Europea.
La representante de los agricultores ha sido especialmente crítica con el impacto que los tratados con terceros países están teniendo ya en la economía local, señalando que existe una falta de transparencia alarmante en la gestión de las importaciones. Sobre esta situación, Blanque ha señalado que "hay un oscurantismo absoluto en un torno al acuerdo con Marruecos, con lo cual estamos viendo como desapareció la judía, como está bajando el tomate, sobre todo de especialidades como puede ser el cherry que es lo que más mano de obra tenemos". Según la presidenta provincial de la organización, el sector cumple rigurosamente con la normativa europea mientras que "lo que están haciendo es echándonos del sector para que vengan otros a darnos de comer, con lo cual no lo podemos permitir".
La movilización también ha puesto el foco en la reforma de la PAC prevista para el año 2027 y en el recorte de fondos que denuncian los profesionales. Para ASAJA, las medidas de apoyo al relevo generacional anunciadas por el Gobierno resultan engañosas para los trabajadores de la provincia. "No podemos conformarnos con un 10% para jóvenes como ya se ha anunciado por parte del Gobierno cuando ese 10% se le va a quitar a los que ya están instalados", ha afirmado Dori Blanque, quien sostiene que estas decisiones suponen un perjuicio para la estabilidad de las explotaciones actuales.
Finalmente, desde la organización agraria se ha realizado un llamamiento a la reflexión sobre el futuro de la producción de alimentos en la Comunidad Autónoma. La presidenta ha advertido de las consecuencias a largo plazo de desmantelar el tejido productivo propio en favor de las importaciones externas: "Dentro de unos años tendremos un serio problema de producción o de abastecimiento y tendremos que consumir lo que nos dejen consumir los terceros países". Con esta protesta en la capital, el campo almeriense reafirma su intención de continuar con las movilizaciones en las instituciones europeas para defender la viabilidad de sus cultivos y la seguridad de los consumidores.