La Audiencia Provincial de Almería ha dictado una sentencia firme que impone cuatro años y tres meses de privación de libertad al responsable de patronear una patera que trasladó ilegalmente a 15 personas de origen argelino hacia el litoral almeriense. La resolución judicial determina la responsabilidad del procesado en un delito contra los derechos de los ciudadanos extranjeros en concurso con un delito de lesiones, debido a los daños sufridos por uno de los viajeros durante la travesía.
El fallo ratifica que el implicado actuó en coordinación con una red dedicada a promover el tráfico clandestino de personas desde el norte de África con destino a España. Cada uno de los integrantes del grupo, entre los que viajaba un menor de edad, abonó cifras que alcanzaron los 7.500 euros por ocupar un lugar en una lancha neumática de apenas seis metros de eslora.
El piloto, que empleaba identidades falsas, asumió el control de la nave sin contar con la preparación ni la titulación requeridas para la navegación en alta mar. Durante el trayecto, iniciado en la madrugada del 11 de noviembre de 2025, el acusado se orientó mediante una brújula e impartió instrucciones para el repostaje de la gasolina.
El viaje se desarrolló en condiciones extremas de vulnerabilidad, sin sistemas de alumbrado ni elementos de salvamento, a lo que se sumó el exceso de carga por el acopio de garrafas de carburante. La meteorología adversa provocó la entrada de agua en el casco, circunstancia que, sumada al contacto directo con el combustible, originó severas quemaduras en la zona lumbar a uno de los pasajeros, quien requirió dos semanas para su curación.
La embarcación quedó a la deriva en el mar hasta que, durante la tarde de esa misma jornada, fue detectada y auxiliada por la
Guardia Civil a unas cuatro millas náuticas de la costa. En el momento de la intervención, las autoridades incautaron la barca y un total de 1.000 euros en efectivo que el condenado llevaba consigo como pago por dirigir la travesía.