La labor humanitaria en la provincia de Almería ha alcanzado cotas históricas durante el pasado ejercicio, consolidando una red de protección esencial para los colectivos más vulnerables. El presidente provincial de Cruz Roja en Almería, Antonio Alastrué, junto al coordinador provincial, Francisco Vicente, han dado a conocer los resultados de la Memoria de Actividad 2025, un documento que arroja cifras contundentes sobre la realidad social del territorio. Durante el último año, la organización logró atender a un total de 31.609 personas en toda la geografía almeriense, lo que se tradujo en la ejecución de 126.452 intervenciones y la prestación de 238.671 respuestas concretas a ciudadanos en situación de dificultad. Esta ingente actividad ha sido posible gracias al compromiso de una estructura humana compuesta por más de 2.200 personas voluntarias y el respaldo financiero y social de 11.955 socios, socias y empresas colaboradoras que, junto a las administraciones públicas, garantizan la presencia de la institución en 75 municipios de la provincia.
El análisis de los datos revela que la lucha contra la exclusión social sigue siendo el pilar fundamental de la entidad, con 17.497 personas asistidas en esta área específica. La precariedad económica marca el día a día de estos usuarios, ya que el 90,8 por ciento de las familias atendidas vive en situación de pobreza o exclusión, enfrentándose a la imposibilidad de cubrir necesidades tan básicas como la alimentación, el pago de suministros eléctricos o la adquisición de bienes esenciales. Antonio Alastrué ha definido estas situaciones como auténticas emergencias cotidianas, equiparando la falta de recursos, la soledad o el desempleo con catástrofes naturales que sacuden la vida de los almerienses. En este contexto, la organización no solo actúa como un parche temporal, sino que busca un acompañamiento integral y sostenido en el tiempo para hogares con dificultades reales, especialmente en las zonas donde el acceso a los servicios públicos es más limitado.
La atención a la tercera edad y el combate contra la soledad no deseada se han erigido como otro de los grandes desafíos para Cruz Roja en Almería. Durante 2025, un total de 2.874 personas mayores recibieron apoyo, de las cuales el 77 por ciento son mujeres, muchas de ellas residentes en entornos rurales con mayor riesgo de aislamiento. Para mitigar esta situación, se han impulsado soluciones tecnológicas innovadoras como el proyecto Voces en Red, desarrollado en colaboración con la Fundación Amancio Ortega, que ha permitido la instalación de 267 asistentes de voz en domicilios de la provincia. Estos dispositivos facilitan la realización de videollamadas, el establecimiento de recordatorios para la toma de medicación y el acceso a contenidos de entretenimiento, reforzando la cercanía comunitaria mediante la digitalización. Francisco Vicente ha subrayado la importancia de llegar no solo a los grandes núcleos de población, sino también a las pedanías y aldeas más remotas para asegurar que ningún mayor quede desamparado.
En el ámbito del mercado de trabajo, el Plan de Empleo de la organización ha arrojado resultados muy positivos para la estabilidad socioeconómica de la provincia. Un total de 5.745 personas participaron en estas acciones de orientación y formación, de las cuales 1.627 completaron itinerarios personalizados de inserción. Gracias a la alianza con 371 empresas locales, 982 personas consiguieron acceder a un puesto de trabajo, lo que supone una tasa de inserción del 61 por ciento. Este programa ha puesto un foco especial en las mujeres de zonas rurales, entendiendo el empleo como una herramienta de empoderamiento y una vía fundamental para fijar población en el territorio almeriense. Asimismo, el área de Socorros y Emergencias mantuvo una actividad intensa atendiendo a casi 6.000 personas, destacando especialmente la ayuda humanitaria prestada a 5.378 personas en contextos de primera respuesta a la población migrante tras ser rescatadas de alguna patera o llegar a las costas, una labor que requirió 377 intervenciones operativas.
Finalmente, la memoria de 2025 pone de manifiesto que la vulnerabilidad en el Estado español y específicamente en Almería sigue teniendo mayoritariamente rostro de mujer. Ellas representan el 60 por ciento de los participantes en los programas de empleo y el 77 por ciento de los mayores atendidos, además de asumir el 83 por ciento de las tareas de cuidados familiares. Ante esta realidad, Cruz Roja encara el año 2026 con el objetivo de seguir reduciendo estas brechas estructurales y mantener su capacidad operativa ante cualquier crisis. La estrategia de la organización para el presente ejercicio se centrará en combinar la proximidad territorial con la eficiencia en la respuesta, garantizando que el compromiso por la humanidad siga llegando a cada rincón de la provincia para no dejar a nadie atrás en momentos de dificultad social o económica.