El debate sobre la seguridad ciudadana ha protagonizado la última sesión plenaria celebrada en el municipio de Roquetas de Mar, en la provincia de Almería, donde se han expuesto con detalle las carencias y el estado de paralización que sufren los proyectos para la nueva comisaría de la policía nacional y las mejoras del cuartel de la Guardia Civil. Durante el desarrollo del pleno, el alcalde de la localidad, Gabriel Amat, ha expuesto los datos institucionales que clarifican la situación actual de estas infraestructuras esenciales para la comarca, desvelando que las partidas presupuestarias necesarias para su ejecución no se encuentran contempladas por la administración central.
Respecto a la futura comisaría de la policía nacional, el regidor roquetero ha manifestado que el proyecto ni siquiera figura en los presupuestos del Estado español. Amat ha recordado que la aceptación del local destinado a estas dependencias se formalizó hace ya tres meses, coincidiendo con la visita de la secretaria de Infraestructuras, el comisario de Sevilla y el comisario de Almería. En aquel encuentro técnico se determinó que las necesidades de espacio oscilaban entre los 400 y los 500 metros cuadrados, ante lo cual el consistorio puso a su disposición una superficie de 600 metros cuadrados, permitiendo el inicio inmediato de las actuaciones. Sin embargo, las autoridades estatales reconocieron en ese momento la inexistencia de una partida económica específica, lo que obligaba a tramitar una asignación de urgencia o emergencia que, según ha denunciado el primer edil, todavía no se ha hecho efectiva. En este sentido, ha afeado las declaraciones previas del Partido Socialista sobre la supuesta inminencia de las obras de este complejo gubernamental en el territorio almeriense.
Por otro lado, la situación del cuartel de la Guardia Civil también ha generado controversia en la sesión, llevando al alcalde a responder a las críticas de Vox, formación a la que ha acusado de desconocer la gestión realizada y de manipular los hechos históricos sobre las mejoras del edificio. Amat ha descrito el estado actual de las dependencias del instituto armado afirmando que se encuentran en peores condiciones que cualquier chabola, defendiendo que el ayuntamiento ha elaborado tanto protocolos como proyectos específicos para ambas fuerzas de seguridad. Según el regidor, el consistorio llegó a ofrecer en un protocolo anterior un edificio completamente terminado para la benemérita, una propuesta que fue descartada por el actual Ejecutivo central.
Finalmente, las discrepancias en torno a la dotación de recursos han centrado la última parte de la intervención del alcalde, quien ha señalado que se ha visto obligado a aceptar la cifra de 210, una cantidad inferior a los 320 planteados en las primeras conversaciones mantenidas en su despacho o a los 350 reflejados en un informe emitido por el sindicato policial. Ante esta reducción, Amat ha revelado que remitió hace tres meses una carta formal a la Secretaría de Estado de Infraestructuras para exigir aclaraciones sobre las variaciones en las previsiones de la Guardia Civil, una comunicación que hasta la fecha sigue sin recibir contestación por parte de las autoridades del Estado español.