La parlamentaria del PP por Almería en el Parlamento de Andalucía, Julia Ibáñez, ha trasladado una profunda preocupación por el escenario de "asfixia" que atraviesa el sector primario en la provincia. Durante su comparecencia, la representante popular ha subrayado que los agricultores almerienses llevan años enfrentándose a un contexto de extrema dificultad, marcado por un incremento continuo de los costes de producción que erosiona gravemente su rentabilidad. Ibáñez ha detallado que el encarecimiento de la energía, de los refrigerantes, de los plásticos y del transporte afecta a todos los elementos de la cadena de valor necesarios para producir, convirtiendo cada campaña en un reto económico mayor para las familias que dependen de la tierra en Almería.
A este complejo panorama económico se suma ahora la presión de las plagas, que Ibáñez define como una "vuelta de tuerca más" en un sector que requiere de máxima protección. La parlamentaria ha recordado que, mientras el Levante almeriense sufre el grave problema del pulgón, el Poniente ya encadena dos campañas sufriendo las consecuencias del Thrips parvispinus, una plaga emergente que ha llegado a afectar a la totalidad de las cosechas en algunas zonas. Las repercusiones en el Poniente son devastadoras, con más de 300 hectáreas arrancadas en la presente campaña, una notable merma en la calidad comercializada del pimiento y un aumento desorbitado en el gasto destinado al control biológico para intentar frenar la expansión del insecto en cultivos de berenjena, pepino y calabacín.
Ibáñez ha contrapuesto la agilidad de la Junta de Andalucía frente a lo que considera una falta de respuesta por parte del Gobierno de España. Según la parlamentaria, la administración autonómica ha reaccionado de forma inmediata con la creación de mesas técnicas de trabajo y el establecimiento de protocolos para la gestión de residuos vegetales y el refuerzo del control biológico. Sin embargo, recalca que el Estado español debe atender las peticiones de autorización excepcional de materias activas para momentos críticos donde la lucha biológica se desequilibra por factores externos, como el calor extremo. Para el PP, resulta incomprensible que el Ministerio deniegue el uso de sustancias que sí permite la normativa europea, provocando daños irreparables en los cultivos de la provincia.
La representante del PP ha sido tajante al asegurar que solicitar estas autorizaciones puntuales no supone dar "ni un solo paso atrás" en el modelo de control biológico de Almería, donde el Poniente es líder mundial. Se trata de compatibilizar la sostenibilidad con la supervivencia del sector ante situaciones de emergencia. En este sentido, Ibáñez ha destacado que la Junta de Andalucía ya está financiando investigaciones a través del Ifapa para desarrollar soluciones naturales, como nuevos ácaros depredadores, pero ha advertido que los agricultores no pueden esperar años a que el Gobierno de Pedro Sánchez tome una decisión. Finalmente, ha exigido "sentido común y agilidad administrativa" al Ejecutivo central y ha pedido al PSOE de Almería que demuestre si está del lado de los agricultores de su provincia o si prefiere plegarse a los intereses de su partido en Madrid.