El municipio de Roquetas de Mar refuerza su apuesta por la cultura de primer nivel con la inauguración de una muestra colectiva que reúne a dos figuras indispensables del panorama artístico actual: Waldi Wrobel y Enrique Pérez. La exposición, ubicada en el emblemático espacio Luis María Ansón de la Plaza de Toros, propone un diálogo visual entre la pintura y la escultura, permitiendo a los visitantes sumergirse en dos universos creativos que, aunque distintos en técnica, comparten una profunda conexión con el entorno almeriense.
El edil de Deportes y Tiempo Libre de Roquetas de Mar, José Juan Rubí, fue el encargado de inaugurar la exhibición, destacando la excepcionalidad de las piezas presentadas. Durante el recorrido, Rubí puso en valor la capacidad de Enrique Pérez para transformar la piedra en arte y la constante evolución de Waldi Wrobel, a quien calificó como un creador que nunca deja de sorprender. Para el concejal, albergar nombres de esta talla supone un motivo de satisfacción para la localidad.
Waldi Wrobel presenta en esta ocasión una mirada retrospectiva que abarca un cuarto de siglo de su producción realizada tras su asentamiento en Almería. El artista explicó que en la sala se pueden contemplar obras que capturan la esencia de la Alpujarra y la aridez característica del desierto de Tabernas, junto a piezas de inspiración mitológica. Wrobel, que lleva cuatro décadas residiendo en tierras almerienses tras una dilatada carrera internacional en países como Estados Unidos o Suiza, define su propuesta actual como un ejercicio de minimalismo y honestidad, donde busca que el espectador conecte con el silencio y la naturaleza.
Por su parte, el escultor Enrique Pérez Ibarra, nacido en Almería y residente en Alhama de Almería, aporta la contundencia de la piedra a la exposición. Pérez, cuya infancia transcurrió también en Berja, forjó su maestría técnica en las canteras de Macael, conocimiento que posteriormente aplicó a una obra personal cargada de elegancia y libertad. El artista señaló que en esta muestra se puede apreciar su capacidad creativa aplicada al mármol y al travertino, materiales nobles que utiliza para desafiar la rigidez de la materia.
La exposición es una oportunidad única para conocer de cerca el trabajo de dos autores consagrados cuyas obras ya forman parte de colecciones internacionales. Mientras Wrobel apuesta por grandes formatos y una abstracción intuitiva basada en el color, Ibarra se centra en la búsqueda de formas que, partiendo de la imaginación, consiguen una expresividad auténtica y rotunda. La entrada para disfrutar de esta propuesta cultural en Roquetas de Mar ya se encuentra abierta al público.