La memoria histórica ha vuelto a recorrer el camino que une Málaga con Almería para recordar uno de los episodios más trágicos de la Guerra Civil Española. En un acto cargado de simbolismo, Ernesto Alba, representante de Por Andalucía, ha rememorado cómo miles de civiles se vieron obligados a huir del avance fascista el 7 de febrero de 1937 en una penosa travesía hacia tierras de Almería. Esta conmemoración, impulsada por el colectivo Málaga Republicana, busca mantener vigente el recuerdo de aquel suceso conocido popularmente como "La Desbandá".
Durante el encuentro, Alba no solo puso el foco en el pasado, sino que aprovechó la plataforma para denunciar lo que considera un genocidio ejecutado por Israel contra la población palestina, contando para ello con el beneplácito de Estados Unidos. El portavoz fue contundente al señalar que las políticas actuales están sumiendo al planeta en el desorden, señalando directamente a figuras como Donald Trump o Benjamin Netanyahu como responsables de conflictos internacionales que victimizan a miles de inocentes sin ningún tipo de escrúpulo.
En el transcurso de la jornada, se criticó con dureza la gestión diplomática estadounidense, acusándola de fomentar una escalada de tensión con Irán y de quebrantar la legalidad internacional para favorecer intereses económicos de grandes fortunas. "Estas acciones están llevando al mundo al caos y provocando que miles de personas sean víctimas de conflictos internacionales generados por actores sin ningún miramiento", subrayó Alba, quien reiteró que el pueblo palestino padece hoy un exterminio respaldado por potencias exteriores.
Por su parte, la organización de la marcha, a través de su coordinador Juan Miguel Acejo, decidió dedicar esta undécima edición de la caminata al Peñón del Cuervo a la causa palestina. Acejo defendió la necesidad de combatir de forma constante el fascismo, el imperialismo y la ocupación de territorios por parte de naciones que aspiran a la hegemonía global. En este sentido, la solidaridad con los territorios ocupados se convirtió en el eje central de las reivindicaciones de este año.
La conexión entre el drama histórico vivido hacia Almería y la actualidad en Oriente Próximo fue reforzada por Saray Pineda, portavoz del Movimiento de Solidaridad con Palestina. Pineda estableció un paralelismo directo entre el horror sufrido hace casi un siglo en la carretera de la costa y la situación que atraviesa hoy la población bajo el sionismo. Según la portavoz, el objetivo de la movilización es reclamar justicia y reparación para quienes fueron víctimas del fascismo, exigiendo simultáneamente el cese de la violencia y la ocupación en suelo palestino bajo la consigna de "nunca más fascismo y nunca más sionismo".