La situación en el campo almeriense ha alcanzado un punto crítico que requiere de una intervención inmediata por parte de la administración central. La Junta de Andalucía, a través de su consejero de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural, Ramón Fernández-Pacheco, ha formalizado una petición al Ministerio de Agricultura para que se autorice de manera urgente el uso de un fitosanitario específico. Esta medida busca frenar el avance de una agresiva plaga de pulgón que está diezmando las plantaciones de cítricos y hortalizas de hoja verde en la zona del Levante de Almería.
Durante un encuentro institucional mantenido en el consistorio de Enix, el representante del Gobierno autonómico ha dado voz a la angustia del sector primario. Fernández-Pacheco ha manifestado la "tremenda preocupación" que existe en el seno del Ejecutivo regional ante un escenario que los propios productores describen como límite. El foco del problema se concentra en una franja agrícola vital que abarca desde el municipio de Pulpí hasta Carboneras, donde la persistencia del insecto amenaza con resultados fatales para la campaña actual.
El impacto de esta plaga trasciende lo meramente agrícola para convertirse en un problema socioeconómico de primer orden. El consejero ha subrayado que están en peligro miles de hectáreas y, por consiguiente, numerosos puestos de trabajo vinculados a productos estrella de la huerta almeriense como el apio, el brócoli o la lechuga. De igual modo, la producción de cítricos, especialmente mandarinas y naranjas, se encuentra bajo una seria amenaza en una de las comarcas que peor lo está pasando en la provincia en estos momentos.
La solución propuesta pasa por la aprobación de un producto cuya eficacia contra este tipo de pulgón ya ha sido contrastada. Desde la administración andaluza se espera que el Ministerio muestre sensibilidad ante la gravedad de los hechos, especialmente teniendo en cuenta que otros socios europeos como Francia, Italia, Alemania, Grecia, Portugal o Eslovenia ya han otorgado permisos similares para proteger sus producciones. Para el responsable de la Junta de Andalucía, no actuar a tiempo supondría permitir un daño irreparable en una zona estratégica para el motor económico de la provincia.