El grave incendio forestal que afecta al término municipal de Los Gallardos, en la provincia de Almería, acumula ya un total de 6.600 hectáreas afectadas en una jornada marcada por un cambio decisivo en la estrategia de extinción. Las labores de los servicios de emergencia se concentran activamente en las faldas de la zona montañosa, donde el fuego continúa avanzando colina abajo sobre el flanco derecho. Las características de este terreno, calificado como muy escarpado, complican las tareas, siendo los medios terrestres los que están consiguiendo retener el avance de las llamas, las cuales siguen devorando el pasto a su paso.
En el frente derecho del siniestro opera sin descanso un contingente de la Unidad Militar de Emergencias, cuyos efectivos trabajan directamente con mangueras sobre la superficie afectada. Junto a estos equipos, un total de ocho medios aéreos están atacando el fuego desde el aire para contener la progresión del incendio. A pesar de las dificultades físicas del entorno, las condiciones meteorológicas actuales ofrecen previsiones de una evolución favorable, debido principalmente al notable incremento de los niveles de humedad, que han pasado del 20 por ciento al 50 por ciento, contrarrestando en parte los efectos de unas temperaturas que a esta hora ya ascienden por encima de los 30 grados.
Esta variación en el escenario ambiental ha permitido dar un giro a la gestión de la emergencia sobre el terreno. Según ha detallado el consejero de la Junta de Andalucía, Antonio Sanz, las circunstancias meteorológicas y la propia realidad del fuego habían obligado hasta el momento a limitar los trabajos exclusivamente a tareas de defensa. Sin embargo, las nuevas condiciones abren la oportunidad de trabajar en ataque por primera vez desde el inicio de la emergencia, un cambio operativo que el consejero ha definido como una ventana de oportunidad muy importante para el control de este incendio en la provincia de Almería.