El consejero de Sanidad, Presidencia y Emergencias en funciones de la Junta de Andalucía, Antonio Sanz, ha ratificado formalmente este viernes un acuerdo estratégico entre el Servicio Andaluz de Salud y las Provincias Eclesiásticas de Sevilla y Granada, representadas respectivamente por sus arzobispos, José Ángel Saiz y José María Gil. Este convenio tiene como propósito fundamental blindar y regularizar la prestación de la asistencia religiosa católica dentro de la red de centros hospitalarios públicos, un marco jurídico que afecta directamente a la cobertura asistencial que reciben los usuarios en el ámbito de la provincia de Almería, cuya diócesis se encuentra integrada dentro de la demarcación eclesiástica granadina firmante del documento.
El nuevo marco de colaboración, que cuenta con un periodo de vigencia establecido en cuatro años, determina de forma precisa los recursos humanos que sostendrán esta atención pastoral en función del volumen y la capacidad asistencial de cada complejo de salud. La regulación estipula el despliegue de 83 capellanes a jornada completa y 34 a tiempo parcial, los cuales se distribuirán de manera proporcional entre las diferentes instalaciones hospitalarias tomando como criterio técnico de reparto el número de camas disponibles en cada infraestructura. Corresponderá directamente al obispo de cada diócesis, incluida la de Almería, realizar la designación formal de las personas idóneas para ejercer estas funciones de acompañamiento y soporte espiritual.
Derechos de los pacientes, accesibilidad y espacios reservados
Según ha detallado la administración andaluza, el convenio ampara el ejercicio de este derecho para todos aquellos pacientes ingresados que lo soliciten de manera libre y espontánea, extendiendo dicha atención a sus familiares, allegados y al propio personal laboral que desempeña sus funciones en los centros. Los sacerdotes designados dispondrán de acceso libre y sin limitaciones de horario a las instalaciones médicas. La normativa fija que el auxilio espiritual se ofrecerá prioritariamente a los enfermos firmantes, previendo además que, en supuestos de incapacidad física o cognitiva del paciente, la petición formal pueda ser tramitada por un familiar, un allegado directo o su representante legal, siempre tras haber verificado previamente el registro de voluntades vitales anticipadas del afectado.
Los servicios que se estructurarán de forma orgánica en cada centro hospitalario de Almería y del resto de provincias comprenderán la visita activa a las personas enfermas durante el transcurso de su proceso patológico, el asesoramiento en dilemas de índole moral o religiosa, la celebración de actos de culto y la administración de los sacramentos correspondientes. Asimismo, los complejos sanitarios se comprometen a ceder y habilitar dependencias específicas e idóneas de fácil acceso para la oración de los fieles, así como un despacho adaptado para la recepción de visitas y el correcto almacenaje del material litúrgico indispensable.
El desarrollo, la vigilancia y la correcta fiscalización de las cláusulas recogidas en el texto estarán supervisados de manera continuada por una comisión de participación y seguimiento de naturaleza estrictamente paritaria. El acto formal de rúbrica ha dispuesto con la presencia institucional del viceconsejero de Sanidad y Consumo, Nicolás Navarro, junto al secretario general y canciller de la Archidiócesis de Sevilla, Isacio Siguero, quien ostenta a su vez la secretaría general de la Asamblea de los Obispos del Sur de España. La articulación territorial de este acuerdo engloba de forma conjunta a la Archidiócesis de Sevilla y sus sedes sufragáneas, así como a la Archidiócesis de Granada, de la cual depende organizativamente la Diócesis de Almería junto a las de Jaén, Málaga y Guadix.