La Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), organismo adscrito al Ministerio de Transportes del Estado español, acumula un importante retraso en la entrega de las conclusiones definitivas sobre el descarrilamiento del tren Talgo que conecta Almería con Madrid. El incidente, ocurrido el 26 de noviembre de 2023, ha superado ya el plazo de un año que fija la normativa vigente para la publicación de los informes sobre sucesos graves en la red ferroviaria, sin que hasta el momento se hayan hecho públicos los resultados finales de las pesquisas.
El accidente tuvo lugar en la vía 4 de la estación de Atocha Cercanías, en dirección a Chamartín, cuando los seis vehículos de cola de una composición formada por dos locomotoras y nueve coches se salieron de la vía en el túnel de Recoletos. El suceso se saldó con catorce heridos leves por contusiones y provocó el bloqueo de la infraestructura durante dos días debido a la complejidad de las tareas para retirar el material dañado, uno de cuyos coches llegó a rozar contra el muro del túnel.
La Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), organismo encargado de velar por la transparencia y seguridad en las vías del Estado español, ha sobrepasado con creces el límite temporal que establece la ley para la entrega del informe definitivo sobre el accidente del tren Talgo 00271, que cubría la ruta entre la capital almeriense y Madrid. Según la normativa vigente, este tipo de organismos disponen de un plazo máximo de doce meses para emitir sus conclusiones tras un suceso grave, un margen que en el caso del convoy almeriense ya se ha duplicado sin que existan respuestas definitivas.
Según la información de la CIAF y a la que ha tenido acceso noticiasdealmeria.com, la causa principal del descarrilamiento apunta a la rotura de un espadín de la travesía de la vía, lo que provocó que el convoy comenzara a descarrilar desde el tercer coche y que los dos últimos fueran guiados hacia una vía distinta, dejando el tren atravesado. En su última nota de avances, emitida a finales de 2024, el organismo argumentó que la demora se debe a la necesidad de realizar nuevos ensayos técnicos sobre el material de la aguja para determinar con exactitud el mecanismo de la rotura y el comportamiento de los materiales implicados.

EL EXPEDIENTE
El suceso, que consta oficialmente bajo el número de "Expediente 114/2023", tuvo lugar el 26 de noviembre de 2023 a las 11:24 horas. La gravedad del incidente obligó al Pleno de la CIAF a tomar decisiones extraordinarias. Tal y como figura en los registros oficiales del organismo: “Expediente 114/2023: Descarrilan los seis vehículos de cola del tren 00271 Renfe Talgo Almería - Madrid (composición de 2 locomotoras y 9 vehículos) en su salida de vía 4 de Atocha Cercanías hacia Chamartín por la vía I del túnel de Recoletos. La rotura de un espadín de la travesía 10 hace que los coches a partir del 3º descarrilen y los dos últimos sean encaminados hacia la vía II, quedando la composición atravesada entre las dos vías. Uno de los coches descarrilados roza contra el hastial del túnel y 14 viajeros resultan heridos leves por contusiones. El túnel queda interceptado por los trabajos de retirada del material durante dos días. El pleno de la CIAF nº 179 (20/12/2023) acordó realizar un ESTUDIO PRELIMINAR (acuerdo 179.5). Tras los hallazgos observados, el pleno nº 188 decide ABRIR UNA INVESTIGACIÓN FORMAL sobre este suceso”.
A pesar de que la investigación formal se abrió tras detectarse fallos estructurales de importancia, el proceso ha entrado en una fase de demora que genera preocupación sobre el mantenimiento de las infraestructuras que conectan Almería con el resto del Estado español.
Este retraso administrativo se produce en un contexto de saturación del organismo investigador, que actualmente acumula numerosos expedientes abiertos por descarrilamientos e incidentes en diversos puntos de la Comunidad y del país. La falta de un informe definitivo sobre el accidente del Talgo de Almería impide que se depuren responsabilidades técnicas y, sobre todo, que se apliquen las medidas correctoras necesarias en una infraestructura tan crítica como el túnel de Recoletos, por donde circulan diariamente miles de pasajeros. Mientras tanto, los catorce heridos y los usuarios habituales de la línea almeriense siguen a la espera de una resolución oficial que el Ministerio de Transportes no ha logrado agilizar, dejando en el aire la seguridad de una de las conexiones ferroviarias más sensibles de la provincia.