La provincia de Almería afronta este sábado, 31 de enero, la continuidad de un episodio meteorológico adverso que mantiene gran parte del Estado español bajo el impacto de un fuerte temporal. Según las previsiones detalladas por la Agencia Estatal de Meteorología, el litoral almeriense permanece en aviso naranja debido a fenómenos costeros de especial intensidad.
Esta situación de riesgo afecta principalmente a la comarca del Poniente y a Almería capital, donde se esperan vientos de componente oeste con una fuerza de 60 a 75 kilómetros por hora —alcanzando la fuerza 8— que generarán olas de entre tres y cinco metros de altura.
La inestabilidad atmosférica no solo se limita a la franja costera, ya que el interior de la provincia también experimenta condiciones complicadas. En las comarcas del Valle del Almanzora y Los Vélez, así como en las zonas de Nacimiento y Campo de Tabernas, se han activado avisos por rachas de viento que pueden llegar a los 90 kilómetros por hora. Por su parte, en el Levante almeriense, la alerta por fenómenos costeros y vientos se mantiene en nivel amarillo, con previsiones de olas de hasta cuatro metros y rachas que podrían alcanzar los 70 kilómetros por hora durante la primera mitad del día.
En cuanto al estado del cielo, el pronóstico apunta a intervalos nubosos que podrían dejar algunas precipitaciones débiles en las zonas de sierra durante la mañana. El temporal vendrá acompañado de un descenso térmico generalizado en toda la provincia, lo que provocará la aparición de heladas débiles en las sierras orientales almeriense y granadina. Esta bajada de temperaturas reforzará la sensación plenamente invernal en los municipios de mayor altitud, donde el aire gélido se hará notar con más fuerza tras varias jornadas de intensidad meteorológica inusual.
A medida que avance la tarde, se espera que el viento moderado de componente oeste empiece a amainar, aunque las rachas seguirán siendo muy fuertes en el tercio oriental y en las sierras Béticas antes de que el episodio remita definitivamente. Las autoridades recomiendan extremar las precauciones en los desplazamientos por carretera y evitar el tránsito por zonas próximas a la línea de costa, debido al peligro que suponen tanto el fuerte oleaje como el desprendimiento de mobiliario urbano o vegetación por la fuerza del aire en los núcleos urbanos de la provincia.