La gestión económica del Ayuntamiento de Almería presenta un balance de solidez y rigor tras el cierre del ejercicio 2025. La concejala de Economía, Contratación y Función Pública, Vanesa Lara, ha comparecido ante el Pleno para detallar una liquidación presupuestaria que, en sus palabras, es el reflejo de una administración "responsable y minuciosa". Los indicadores técnicos ratifican esta afirmación, destacando un remanente de tesorería que supera los 61 millones de euros y un superávit competencial de 26,4 millones de euros, cifras que blindan la capacidad de maniobra de la capital frente a futuros retos.
Desde el equipo de gobierno del PP se ha insistido en que estos resultados no son fruto del azar, sino de una política de contención de la deuda y de un ajuste preciso entre lo que se recauda y lo que finalmente se gasta. Para Lara, el hecho de contar con una hucha saneada no implica una parálisis en la actividad municipal, sino todo lo contrario: es la garantía necesaria para que los servicios públicos que reciben los almerienses mantengan sus estándares de calidad y para que los grandes proyectos de ciudad no se vean comprometidos por vaivenes financieros.
Estabilidad financiera y cumplimiento estatal
Uno de los puntos clave de la exposición de la edil popular ha sido el escrupuloso cumplimiento de las directrices marcadas por el Gobierno central. El Ayuntamiento de Almería ha navegado el ejercicio 2025 respetando los límites de las reglas fiscales vigentes para el trienio 2024-2026. A pesar de la disciplina impuesta por la regla de gasto, el Consistorio ha logrado apurar su capacidad de inversión, situándose en niveles de ejecución muy cercanos al máximo permitido, lo que demuestra un equilibrio entre la ambición transformadora y la obediencia a la ley de estabilidad presupuestaria.
En cuanto al capítulo de inversiones, que a menudo suscita el debate político, la responsable de Economía ha aclarado que el 53,3 % de ejecución alcanzado entra dentro de la normalidad técnica de la administración local. Lara ha recordado que las grandes infraestructuras no se levantan en un solo año, sino que arrastran procesos administrativos complejos que saltan de un calendario a otro. En este sentido, ha lanzado un mensaje de tranquilidad: el dinero no ejecutado se incorpora como remanente para el año siguiente, asegurando que ninguna obra proyectada se quede en el tintero por falta de fondos.
Impulso al litoral y calidad turística
Más allá de las grandes cifras macroeconómicas, el Pleno también ha dado luz verde a una modificación presupuestaria de 127.000 euros con la mirada puesta en la costa. Esta partida, que se tramita mediante una transferencia de crédito, tiene como objetivo directo la mejora de las playas de Almería para la temporada de 2026. Tras analizar las áreas de mejora detectadas el pasado verano, el Ayuntamiento ha decidido reforzar los contratos de salvamento, socorrismo y el mantenimiento de elementos esenciales como duchas, pasarelas y zonas de sombra.
Esta inversión no solo busca el bienestar de los bañistas, sino también revalidar las certificaciones de calidad que distinguen al litoral de la capital. Con estas cuentas sobre la mesa, el equipo de gobierno defiende que Almería se encuentra en una posición de privilegio para seguir transformando su fisonomía urbana y potenciar sus motores económicos con la seguridad que aporta una administración con las cuentas en orden.