El presidente de Cruz Roja en Almería, Antonio Alastrué, ha pasado por los micrófonos de 7TV Almería para desgranar los datos de la memoria de la institución del año 2025, unas cifras que ha calificado de "escalofriantes" debido a la delicada situación que atraviesan miles de almerienses.
Durante la entrevista, Alastrué ha hecho un llamamiento a la empatía ciudadana, señalando que "lo que queremos es que la gente reflexione y no se quede con ese número, que es verdad que se le puede decir de muchas maneras, espeluznante, son muchas personas, pero lo que hay que reflexionar es que no es un número, que son personas las que están sufriendo, las que tienen necesidades".
La entidad ha atendido a un total de 31.600 personas en toda la provincia, realizando 126.452 intervenciones que van desde la formación hasta el auxilio básico, ya que, según explica el presidente, "cuando hablamos de 120.000 intervenciones estamos hablando de personas a las que la hemos atendido y se le ha pagado un recibo de agua, como hablamos a la persona que se le ha dado una formación para el empleo, como podemos hablar a una persona a la que se le ha rescatado porque tenía un problema en el mar".
La labor de la institución se extiende por toda la geografía almeriense gracias a una red de ocho asambleas locales y más de 35 puntos de actividad. "Esa es la gran importancia, la gran labor que hace Cruz Roja y es nuestra capilaridad", explica Alastrué, mencionando la actividad en municipios como Vera, El Ejido, Roquetas de Mar o la propia capital. En estos lugares, el abordaje de la exclusión se realiza de forma integral con las familias, ya que, aunque la petición sea individual, "se descubre que tiene un mayor en la casa que no puede atenderlo adecuadamente o que no puede ir a trabajar porque le dedica muchas horas, que eso ha repercutido en que los niños estén faltando al colegio o su rendimiento escolar no sea el adecuado". Por ello, el presidente insiste en que "nuestro programa de mayores va a atender al mayor, nuestros programas de infancia van a trabajar con el niño; trabajamos de una manera muy integral con todas las familias".
El presidente ha explicado la diferencia operativa entre una asamblea local, que funciona como un centro de trabajo permanente para el personal técnico y el voluntariado, y los puntos de actividad, que suelen ser instalaciones cedidas por ayuntamientos para tareas puntuales como la entrega de tarjetas monedero o la impartición de cursos de capacitación. Esta estructura permite realizar intervenciones directas incluso en los núcleos más pequeños, llevando desde camas articuladas para personas mayores hasta prestaciones de suministros de bienes de primera necesidad.

Uno de los puntos más destacados de la entrevista ha sido el análisis de la exclusión por género, donde Alastrué ha sido tajante al afirmar que "lamentablemente son nuestros datos, la vulnerabilidad tiene nombre de mujer; más del 60 por ciento de las personas que atendemos, el 77 por ciento son mujeres". Esta realidad se agrava por el rol de cuidadoras que asumen, ya que "las personas que se dedican al cuidado son las mujeres, con lo cual su situación es dura, tienen trabajo extra, nunca termina su jornada laboral porque cuando han terminado pasan al cuidado familiar".
Asimismo, ha abordado el fenómeno de la soledad no deseada, que no solo afecta a los mayores, sino también a los jóvenes, indicando que "se están viendo procesos de abandono escolar, estoy triste, estoy depresivo y cuando rascas ahí un poco te das cuenta que lo que le pasa a esa persona, a ese joven, es que tiene una soledad no deseada".
La evolución del perfil de la pobreza en Almería ha estado marcada por las crisis sucesivas, especialmente tras la pandemia, que ha dejado una huella profunda en los hogares. Alastrué destaca que "la pandemia también hizo daño en la sociedad, a pesar de que se han puesto muchas campañas en marcha, muchos programas de empleo para mejorarlo, pero sí hay muchas personas que son nuestros vecinos, personas con las que convivimos habitualmente y que por determinados problemas pues han pasado a situaciones de dificultad para pagar un recibo de la luz, para hacer frente al alquiler, unos alquileres que cada día sabemos todos que están mucho más caros".
Esta presión económica ha consolidado la figura del "trabajador pobre", personas que, pese a tener un empleo, no logran cubrir sus necesidades básicas, pues como reconoce el responsable de Cruz Roja, "antes el acceder a un trabajo era sinónimo de progreso y de integración social y lamentablemente hoy en día pues no es así, hay gente que a pesar de estar trabajando tienen contratos en precario, tienen contratos de pocas horas, están con el salario mínimo y no les da para salir de esa exclusión".
Según ha relatado el invitado, la situación es especialmente dura para ellas porque tienen un trabajo extra y nunca termina su jornada laboral, ya que cuando finalizan sus tareas profesionales pasan directamente al cuidado familiar. Esta realidad se inserta en un contexto económico donde el acceso a un empleo ya no garantiza la salida de la exclusión social, dando lugar a la figura del trabajador pobre. En Almería, este perfil es cada vez más frecuente debido a contratos de pocas horas o salarios mínimos que resultan insuficientes para afrontar el coste de la vida, especialmente frente a unos alquileres que cada día están mucho más caros.
En cuanto a la atención en las costas almerienses ante la llegada de pateras, Alastrué ha defendido el papel de la organización como "auxiliar de los poderes públicos", detallando que "cuando va a haber una llegada de patera a nosotros nos avisan y tenemos un dispositivo de primera intervención que es el que se desplaza al puerto y se presta esa primera atención humanitaria, ese triaje sanitario para ver si tienen alguna dolencia y se le da una comida reparadora y se le da ropa, se le quita el frío". Sobre las críticas recibidas por ciertos sectores políticos, el presidente se ha remitido a sus siete principios fundamentales: "El primero es el de humanidad, estamos para aliviar el sufrimiento de las personas que nos necesitan y después tenemos el de imparcialidad y el de neutralidad; nosotros atendemos primero al que más lo necesita y nos da igual de dónde provenga o cuáles sean sus pensamientos".
Respecto a la financiación y los principios de la entidad, Alastrué ha defendido la neutralidad e imparcialidad de Cruz Roja frente a críticas políticas o ataques de grupos externos, especialmente tras su intervención en emergencias como la DANA. El presidente ha subrayado que se rigen por siete principios, siendo el de humanidad el principal para aliviar el sufrimiento sin importar la procedencia o el pensamiento de la persona. Cruz Roja no llega a los sitios, interviene y se va, sino que intentan restablecer el daño y siguen trabajando con familias y negocios, como sucede actualmente en Valencia con planes de recuperación y asesoramiento jurídico. En el caso de Almería, la sostenibilidad de estos proyectos depende en gran medida de los socios y de iniciativas como el Sorteo del Oro, además de subvenciones de la Junta de Andalucía o la colaboración de entidades privadas.
Finalmente, el presidente ha hecho un llamamiento a la sociedad almeriense para combatir la soledad no deseada, un problema que afecta tanto a mayores como a jóvenes en la provincia. Para ello, se están implementando soluciones tecnológicas avanzadas que permiten a los voluntarios mantener el contacto con personas aisladas mediante dispositivos de voz.
Alastrué ha destacado la labor de los 2.200 voluntarios en Almería, que sumaron 80.000 horas de servicio el año pasado, e invitó a la ciudadanía a sumarse a esta red. Según sus palabras, la sociedad almeriense es solidaria y siempre echa una mano cuando se realiza un llamamiento por familias con necesidades, por lo que confía en que el voluntariado siga siendo el pilar que permita llegar a donde las administraciones no alcanzan.