La Audiencia Nacional ha dictado sentencia firme contra los integrantes de una compleja organización criminal dedicada al tráfico de estupefacientes a gran escala, centrando el peso de las condenas en cuatro individuos originarios de la provincia de Almería. El fallo judicial detalla la participación de dos vecinos naturales de Adra, un vecino de Berja y un cuarto nacido en Almería capital, quienes formaban parte esencial de la logística necesaria para introducir en el Estado español más de siete mil kilos de hachís.
La resolución destaca que el grupo utilizaba empresas pantalla vinculadas al sector de la exportación de hortalizas para camuflar la droga en transportes internacionales, aprovechando la infraestructura comercial de la provincia.
En cuanto al detalle de las condenas por municipios, el tribunal ha impuesto al procesado natural de Almería capital una pena de cuatro años y seis meses de prisión, junto a una multa de 13.480.636 euros, al quedar acreditada su responsabilidad en el delito de tráfico de sustancias que no causan grave daño a la salud en cantidad de extrema gravedad. Respecto a los dos condenados naturales de Adra, el primero de ellos ha sido sentenciado a tres años de cárcel y una multa de 11.347.960 euros, mientras que para el segundo la pena asciende a cuatro años y seis meses de prisión y una sanción económica de 13.480.636 euros. Finalmente, el vecino nacido en Berja ha recibido una doble condena: tres años y nueve meses por el tráfico de hachís y un año adicional por tenencia ilícita de armas, además del pago de una multa de 13.480.636 euros.
Los hechos que han motivado estas condenas se sitúan en abril de dos mil dieciocho, cuando una investigación de la policía nacional permitió localizar un camión de gran tonelaje en el municipio de Antas. El vehículo, que se encontraba estacionado en una zona industrial del Levante almeriense, ocultaba en su semirremolque un total de 7.228 kilogramos de hachís distribuidos en doscientos setenta y tres fardos. La organización había simulado un cargamento legal de losas cerámicas y paneles de aluminio para eludir los controles, pero la vigilancia policial permitió detectar el movimiento de la droga desde su entrada por la costa hasta su almacenamiento preventivo en la provincia.
La sentencia judicial describe cómo los condenados almerienses mantenían reuniones de coordinación en establecimientos de El Ejido y gestionaban el movimiento de los camiones en áreas de descanso y polígonos de Roquetas de Mar, concretamente en el núcleo de Aguadulce y en Vera. El tribunal ha aplicado a todos los acusados la circunstancia atenuante de dilaciones indebidas, dado el tiempo transcurrido desde el inicio del procedimiento en dos mil dieciocho hasta la fecha de la resolución. A pesar de esta reducción en la duración de las penas, la Audiencia Nacional ha subrayado la gravedad de la actividad delictiva por el volumen de la sustancia intervenida en Antas y la profesionalidad de la red para utilizar los canales comerciales lícitos de la provincia de Almería como cobertura para el narcotráfico internacional.