La Operación Paso del Estrecho arranca este verano en el Puerto de Almería con una notable infraestructura de servicios pero con una evidente necesidad de efectivos policiales respecto a las necesidades reales detectadas sobre el terreno. El Sindicato Unificado de Policía ha denunciado que el Ministerio del Interior únicamente ha autorizado el despliegue de nueve agentes de refuerzo para este dispositivo especial, a pesar de que la Comisaría Provincial había solicitado formalmente la incorporación de treinta funcionarios para poder garantizar un funcionamiento adecuado y seguro de todo el operativo portuario.
Según expone la organización sindical, la gran diferencia entre lo pedido por los mandos locales y lo finalmente concedido por la Dirección General de la Policía resulta especialmente llamativa e incomprensible al existir en este momento un número equivalente de policías voluntarios que estaban totalmente dispuestos a incorporarse al operativo estival de la provincia. Las fuentes sindicales subrayan que para esta campaña veraniega se daba la circunstancia de que existía una necesidad objetiva en las instalaciones del puerto, una solicitud formal tramitada a tiempo y agentes disponibles para cubrir las plazas, por lo que cuestionan firmemente la decisión final adoptada por el Ministerio del Interior.
El contexto en el que se produce este déficit de efectivos en Almería no es menor, ya que el recinto portuario almeriense se consolida año tras año como uno de los principales puntos de tránsito durante toda la Operación Paso del Estrecho, situándose firmemente como el segundo del sistema portuario del Estado español en cuanto a volumen total de pasajeros. Durante la edición del año pasado se registraron cerca de 600.000 viajeros y más de 148.000 vehículos en apenas tres meses de actividad, unas cifras que reflejan a la perfección la enorme magnitud y la complejidad de la operación en el territorio almeriense.
Ante esta situación de escasez de refuerzos externos, la principal consecuencia inmediata para la provincia será la necesidad de redistribuir los recursos internos existentes. De este modo, la Comisaría Provincial de Almería se verá obligada a cubrir el servicio portuario utilizando a su propia plantilla fija, lo que implicará detraer de forma inevitable a los agentes de otras áreas policiales que son consideradas esenciales para la seguridad ciudadana. Esta circunstancia de reorganización forzosa se produce, además, en pleno periodo estival, justo cuando la ciudad experimenta un notable aumento de población debido al turismo y coincide en el tiempo con las vacaciones de una parte importante de los componentes de la plantilla policial.
Por todo ello, desde el sindicato policial advierten seriamente de que la reducción del personal previsto puede tener un impacto directo en la seguridad general. La Operación Paso del Estrecho no es solamente un dispositivo logístico vinculado de forma exclusiva al tránsito de viajeros en los barcos, sino que constituye también una infraestructura clave de control fronterizo debido a su condición de frontera exterior del espacio Schengen. Una menor presencia policial en las instalaciones del puerto de Almería reduce la capacidad operativa para detectar a personas que se encuentran reclamadas por la justicia o para interceptar actividades delictivas relacionadas de forma directa con el tráfico de droga, de armas o de otras mercancías ilícitas.
El descenso de los efectivos policiales destinados se traduce directamente en menos controles fronterizos y, por tanto, en un incremento del riesgo, advirtiendo las fuentes de la organización de que cualquier tipo de deficiencia de seguridad que se origine en este punto fronterizo no afecta de manera única a la provincia de Almería, sino al conjunto de los países de la Unión Europea. A esta compleja situación se suman además las precarias condiciones laborales del refuerzo concedido, ya que los agentes que son desplazados no perciben dietas específicas por este servicio, lo que les obliga de forma obligatoria a asumir todos los gastos de su propio alojamiento provisional mientras continúan manteniendo sus compromisos económicos en sus destinos de origen, reduciendo sensiblemente el atractivo de un servicio que es considerado estratégico.
El sindicato concluye que existe un profundo desequilibrio entre la relevancia económica y logística que se le otorga a la Operación Paso del Estrecho y los recursos de personal que realmente se destinan para garantizar la seguridad. Mientras que de forma pública se destaca de manera constante el crecimiento del tráfico portuario en Almería, los representantes de los trabajadores reclaman una mayor dotación de medios humanos para poder sostener el dispositivo con plenas garantías de seguridad para la ciudadanía y los usuarios.