La Red de Carreteras del Estado en la provincia de Almería afronta una profunda renovación técnica tras los graves destrozos ocasionados por los temporales del pasado invierno. El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible ha movilizado una inversión de emergencia que roza los 3,2 millones de euros con el fin de devolver la plena seguridad y funcionalidad a los tramos más afectados de la autovía A-7 y de las carreteras nacionales N-341 y N-340A, cuyos pavimentos sufrieron un acelerado deterioro por las inclemencias meteorológicas extraordinarias del inicio de año.
Durante una inspección técnica sobre el terreno a la altura de Vera, el subdelegado del Gobierno en la provincia, José María Martín, supervisó el avance de las labores de reasfaltado estructural y superficial. Las actuaciones vigentes, presupuestadas de forma exacta en 3.194.158,18 euros, responden a los daños severos detectados tras la sucesión de borrascas y precipitaciones intensas que azotaron la región entre el 20 de enero y el 15 de febrero de este año.
El representante gubernamental defendió la celeridad de la intervención estatal para restaurar los estándares óptimos de la red viaria, remarcando que "el Gobierno de España actúa con rapidez para garantizar que las carreteras estatales recuperen las máximas condiciones de seguridad y funcionalidad tras unos temporales que provocaron importantes deterioros en numerosos puntos de la provincia". Martín puso en valor el alcance económico del proyecto, asegurando que la dotación presupuestaria evidencia la implicación de la administración central en consolidar unas redes de comunicación modernas y capaces de resistir el impacto climático.
Los trabajos técnicos se concentran en puntos kilométricos muy específicos donde las revisiones de los ingenieros arrojaron fallos estructurales en las capas de asfalto. De este modo, las cuadrillas operan en un tramo de casi diez kilómetros en la autovía A-7, concretamente entre los puntos 694+950 y 703+470, donde se acomete un fresado profundo y la posterior reposición de mezclas bituminosas de altas prestaciones. De forma paralela, el plan de choque se extiende a lo largo de quince kilómetros de la N-341 y en un tramo de catorce kilómetros de la N-340A, renovando por completo el pavimento con nuevas capas asfálticas.
Más allá del despliegue del firme, las obras de conservación conllevan la renovación total de la pintura de señalización horizontal, el diseño de desvíos provisionales para el tráfico y un estricto control de seguridad y salud laboral. Al término de su recorrido, el subdelegado agradeció formalmente el esfuerzo coordinado de los ingenieros y empresas adjudicatarias, recordando que el cuidado de estas arterias de comunicación es una prioridad irrenunciable para el Ejecutivo porque, según concluyó, "la conservación de la Red de Carreteras del Estado constituye una prioridad para el Gobierno de España, porque invertir en mantenimiento es invertir en seguridad, movilidad y desarrollo económico para la provincia de Almería".