El portavoz de Por Andalucía en el Parlamento andaluz, Antonio Maíllo, ha reclamado la creación de una comisión de investigación si la Junta de Andalucía no aclara con «claridad, transparencia y concreción» las causas del devastador incendio forestal que afectó a Los Gallardos, Bédar, Antas y Lubrín, al tiempo que ha cargado con dureza contra el Gobierno andaluz por su acuerdo con Vox, al que ha acusado de asumir postulados «negacionistas» sobre el cambio climático.
Durante su intervención en el Pleno del Parlamento, posterior a la comparecencia del vicepresidente de la Junta, Antonio Sanz, Maíllo comenzó trasladando su solidaridad a las familias de las trece personas fallecidas en el que definió como «el incendio más letal en la historia de Andalucía», antes de centrar buena parte de su discurso en cuestionar tanto la gestión política como las políticas medioambientales del Ejecutivo autonómico.
El dirigente de Por Andalucía aseguró haber visitado recientemente las zonas devastadas por el fuego y describió el impacto que ha dejado el incendio en la comarca del Levante almeriense.
«Es con un impacto impresionante cuando se visita y cuando se está in situ», afirmó, explicando que en el término municipal de Bédar «el 84 % del término municipal ha sido devastado», mientras que en Los Gallardos el porcentaje de superficie afectada alcanza, según indicó, el 53 %. «Tiene color de ceniza, color negro, y van a hacer falta décadas para la recuperación de la foresta», lamentó.
Maíllo aprovechó la comparecencia para reclamar que la Junta esclarezca cuanto antes el origen del incendio, después de que Antonio Sanz apuntara durante su intervención que el primer aviso recibido por el 112 hacía referencia a un fuego originado, presuntamente, por la caída de un cable eléctrico.
«Me ha dejado la impresión de que usted da por hecho que la causa del incendio ha sido la caída del cable eléctrico», señaló el portavoz, quien pidió conocer si el Gobierno andaluz dispone ya de elementos concluyentes sobre el origen del fuego.
En este sentido, advirtió de que su grupo no descarta promover una investigación parlamentaria si las explicaciones oficiales no resultan satisfactorias.
«Este Parlamento no puede permanecer ajeno a que una tardanza en las explicaciones de la causa pueda determinar que tenga que haber una comisión de investigación si no se aclaran las causas de este incendio», afirmó. «Estaremos abiertos desde el Grupo Por Andalucía a plantearla con otros grupos si no hay claridad, transparencia y concreción».
El parlamentario insistió en que el incendio trasciende cualquier debate partidista porque afecta al patrimonio natural andaluz.
«Estamos hablando de que se nos quema nuestra tierra», afirmó. «No los campos de golf y resort de lujo para pijos; no, nuestra tierra».
Buena parte de su intervención estuvo dedicada a vincular el incremento de los grandes incendios forestales con el cambio climático, acusando directamente al Gobierno andaluz de carecer de autoridad moral para abordar este problema tras el reciente acuerdo político alcanzado entre el Partido Popular y Vox para la nueva legislatura.
Maíllo criticó especialmente uno de los puntos del pacto suscrito entre ambas formaciones, al considerar que supone asumir postulados negacionistas respecto al cambio climático.
«Es muy difícil tener autoridad moral para hablar de la gestión de los incendios», afirmó, reprochando que el Ejecutivo autonómico haya firmado «ese punto infame» del acuerdo con Vox que, según sostuvo, rechaza la Agenda Verde y las políticas vinculadas a la Agenda 2030.
Aunque Antonio Sanz defendió durante su comparecencia el carácter extraordinario del incendio y la complejidad técnica de la emergencia, el portavoz de Por Andalucía sostuvo que el verdadero debate debe centrarse en las causas estructurales que favorecen este tipo de catástrofes.
«El cambio climático que usted niega no tiene fronteras», manifestó dirigiéndose al vicepresidente andaluz. «Y no me diga que usted no lo niega porque ha firmado con un grupo precisamente esa negación del condicionamiento del cambio climático».
En esa línea, fue todavía más contundente al asegurar que «el negacionismo climático mata», una afirmación que repitió en varias ocasiones durante su intervención para insistir en que Andalucía debe adaptar sus políticas a una realidad climática cada vez más extrema.
«Este incendio no ha sido extraordinario porque nunca haya habido antes. Es que este es el modelo de incendio que va a haber a partir de ahora», advirtió.
Maíllo también dedicó una parte importante de su intervención a defender el trabajo desarrollado por los efectivos del Plan Infoca, cuya labor calificó como «el orgullo de Andalucía», al tiempo que denunció las condiciones laborales en las que, según afirmó, desarrollan su trabajo.
«Queremos reconocer aquí el prestigio social de los trabajadores y trabajadoras del Infoca», señaló antes de denunciar que ese reconocimiento no se traduce, a su juicio, en mejoras laborales por parte de la Junta.
Entre las críticas expuestas citó «salarios precarios», falta de incentivos para permanecer en el servicio, jornadas de hasta dieciocho horas, deficiencias en algunos equipos de protección y problemas relacionados con el avituallamiento durante las intervenciones.
Según relató, los propios efectivos les trasladaron durante una visita realizada al retén de Bédar que el protocolo contemplaba inicialmente hasta tres horas para el suministro de agua durante las labores de extinción, un plazo que, aseguró, posteriormente fue reducido a dos.
Asimismo, denunció una reducción del 14 % de la plantilla y sostuvo que muchos profesionales abandonan el dispositivo para incorporarse a otros cuerpos de emergencias con mejores condiciones laborales.
El portavoz de Por Andalucía reclamó además que la Junta aproveche la situación para reforzar el carácter público del servicio de extinción de incendios y cerrar la puerta a cualquier proceso de privatización.
«Digan aquí ahora que no solo no lo van a privatizar, sino que hay una oportunidad para recuperarlo desde la gestión pública directa», pidió al vicepresidente andaluz.
En este sentido, criticó lo que definió como una visión «neoliberal» del Gobierno autonómico, acusándolo de debilitar los servicios públicos y advirtiendo contra la posibilidad de reproducir en Andalucía modelos de gestión similares a los desarrollados, según dijo, en otras comunidades autónomas.
Durante la recta final de su intervención, Maíllo amplió su crítica a las políticas urbanísticas desarrolladas durante las últimas décadas, relacionando el crecimiento de viviendas diseminadas con las dificultades que encuentran los servicios de extinción para combatir incendios forestales.
A su juicio, la proliferación de edificaciones dispersas obliga a priorizar constantemente la protección de las personas y las viviendas frente a las labores de extinción del fuego.
«Primero tienes que salvar vidas y proteger las viviendas y, mientras eso ocurre, los incendios siguen avanzando», argumentó.
El dirigente de Por Andalucía sostuvo que esta situación tiene su origen en decisiones políticas adoptadas hace décadas y vinculó directamente esa expansión urbanística con la legislación estatal del suelo aprobada durante el Gobierno de José María Aznar.
Como cierre de su intervención, Maíllo volvió a cargar contra el acuerdo de gobierno entre PP y Vox, al considerar que Andalucía afronta «una doble tragedia»: la devastación provocada por el incendio y, a su juicio, «tener un Gobierno PP-Vox que ha negado el cambio climático en su acuerdo de Gobierno».
«Es una doble tragedia para Andalucía que tendremos que combatir desde la izquierda», concluyó el portavoz parlamentario de Por Andalucía.