Los vecinos del interior de Almería han vivido una jornada insólita en la que las temperaturas marcaban registros por encima de los 40 grados mientras un vertiginoso aguacero descargaba con fuerza sobre sus municipios. Este anómalo contraste climático sacudió el terreno en la comarca del Valle del Almanzora durante las primeras horas de la tarde, dejando lluvias intensas en cuestión de una hora y reactivando temporalmente el caudal de algunas ramblas de la zona.
El fenómeno, caracterizado por un estruendoso aparato eléctrico, tuvo su epicentro más severo en Albox, localidad donde los pluviómetros rozaron los 13 litros por metro cuadrado. El cruce entre el calor extremo acumulado en el ambiente y la brusca caída de agua generó una estampa desconcertante para miles de residentes, quienes vieron cómo la rutina sofocante del verano quedaba interrumpida de forma repentina.
Las precipitaciones no se limitaron únicamente al término albojense. La franja tormentosa se extendió por diversos puntos del mapa comarcal de manera desigual pero persistente. En Laroya se sobrepasaron los 10 litros acumulados, mientras que en Macael y Fines los valores bordearon los siete y seis litros respectivamente. Del mismo modo, aunque con menor intensidad, la lluvia se dejó sentir en otros términos municipales como Cantoria, Huércal-Overa, Olula del Río, Oria y Purchena, registrando volúmenes más moderados.
A pesar del breve lapso en el que se concentró la tormenta, la fuerza de las descargas llegó a propiciar un tímido correr de agua por seco lecho de las ramblas en los puntos más castigados. Este extraño episodio estival ha tenido lugar en la antesala de un repunte aún más severo de las temperaturas, donde se prevé que el mercurio roce los 45 grados en las zonas del interior.