Huércal de Almería lleva años siendo algo más que un municipio dormitorio de la capital. Con dieciocho mil habitantes censados, ha conseguido lo que no ha conseguido ninguna otra ciudad de Andalucía en proporción a su población: concentrar en apenas dos kilómetros de la vieja Nacional 340 una docena de concesionarios y una veintena de marcas, el noventa por ciento de las que existen en el mercado.
Desde que Vera Import levantó su nave de Audi con una inversión de tres millones y medio de euros en Venta Alegre, ese antiguo arrabal de cortijos de señoritos donde se iba a comer migas los domingos se ha convertido en la gran metrópoli almeriense de la automoción. Allí conviven Andalmotor con Nissan, Syrsa con Renault y Dacia, Salinas Car con Citroën, Alborán Motor con Toyota, Indalo Motor con SEAT, Cupra, Opel y Volvo, BMW Premium y Mini, Almerialva con Hyundai, Nietomotor con Fiat y Land Rover y el grupo Saveres con Mercedes. A su alrededor ha crecido lo que de verdad sostiene el empleo, una legión de talleres de chapa y pintura, almacenes de recambios como Electro Recambios Indalo, dispensadores de neumáticos y dos estaciones de ITV, en La Cepa y en Zaramulas.
Es en ese ecosistema donde ha caído como un jarro de agua fría la filtración del semanario económico alemán WirtschaftsWoche. El Consejo de Supervisión del Grupo Volkswagen, que controla SEAT desde 1986, discute esta semana un plan de transformación de ciento cuarenta y siete páginas elaborado con Boston Consulting Group que contempla el cierre de plantas en Alemania, recortes que podrían afectar a cincuenta mil trabajadores y, dentro de ese paquete, la retirada progresiva de la marca SEAT a finales de 2029 para sacarla de la planificación estratégica a partir de 2030 y concentrar todo el esfuerzo en Cupra. La marca que puso a España sobre ruedas en los años cincuenta dejaría de existir como marca comercial.
SEAT S.A., con sede en Martorell, ha respondido con un comunicado ambiguo que no confirma ni desmiente la información, pero que reconoce que no puede garantizar la continuidad de la marca y que no se ha tomado ninguna decisión al respecto. Es la misma empresa que hace apenas unos meses presumía de haber reducido un veinte por ciento sus costes de estructura en Martorell para asegurar su futuro. Su presidente del comité de empresa, Matías Carnero, de UGT, ha llegado a decir que Martorell podría incluso beneficiarse si Volkswagen cierra fábricas en Alemania, porque allí ya se ha hecho el trabajo duro.
La desaparición de SEAT podría transformar el mercado automovilístico en Almería.
DESAPARICIÓN DE LA MARCA
Para entender por qué una marca que sigue vendiendo puede desaparecer hay que ese final llegará en 2029, porque SEAT es una marca sentenciada desde hace mucho tiempo por un tema de marketing y decisiones tomadas por un consorcio que vende diez millones de coches. Cuando Volkswagen compró Skoda se quedó con dos marcas por debajo de Volkswagen y a SEAT hubo que buscarle otro acomodo que nunca llegó. Se quiso convertir en el Alfa Romeo del grupo, pero su pasado es Fiat, viene de una tradición low cost en Europa y no casa con esa marca que pretende atribuirse los valores de una ciudad como Barcelona. El paso de SEAT a Cupra no deja de ser una estrategia de marketing que está saliendo bastante bien. Desde 2020 SEAT no ha lanzado ni un modelo nuevo, mientras Cupra ha lanzado seis.
Los números le dan la razón a medias, y esa es la clave de Almería. A nivel mundial Cupra ya ha hecho el sorpasso. En 2025 batió su propio récord con trescientas veintiocho mil ochocientas unidades vendidas, un treinta y dos con cinco por ciento más, mientras SEAT entregó doscientas cincuenta y siete mil cuatrocientas, un diecisiete por ciento menos, sesenta mil coches menos que su hermana pequeña.
En España, sin embargo, la historia es al revés. SEAT cerró 2025 con sesenta y seis mil ciento cuarenta y dos turismos, quinta marca más vendida del país, por delante de Cupra, que vendió veintiséis mil quinientas ochenta y nueve. El Ibiza, con veintitrés mil doscientas una matriculaciones, fue el cuarto modelo más vendido y el Arona, con veinte mil doscientas noventa y cuatro, el séptimo. Y en lo que va de 2026, con datos hasta agosto, SEAT acumula cuarenta y siete mil ochocientas veintinueve matriculaciones y se mantiene tercera en el ranking nacional, solo por detrás de Toyota con setenta y un mil quinientas doce y Volkswagen con cincuenta y dos mil cuatrocientas noventa y seis, con el Ibiza en segunda posición con diecinueve mil ochocientas treinta y siete unidades y el Arona en séptima con catorce mil novecientas noventa y tres.
CASO ALMERIENSE
En Almería esa resistencia es aún más visible. Si uno repasa los informes oficiales de matriculaciones que elaboran Anfac, Faconauto y Ganvam a partir de los datos de la DGT, comprueba que SEAT no solo no se hunde, sino que crece. En septiembre de 2024 se matricularon en la provincia cincuenta y tres SEAT, un noventa y seis con treinta por ciento más que el mismo mes del año anterior, con un acumulado de trescientos sesenta y nueve unidades y un crecimiento del dieciséis con cuarenta por ciento. En febrero de 2025 fueron cuarenta en el mes, un ocho con once por ciento más, con setenta y seis acumulados. Y en el último informe cerrado, el de junio de 2026, Almería matriculó sesenta y un SEAT en el mes, un veintisiete con cero ocho por ciento más que en junio de 2025, con doscientos noventa y uno acumulados en el primer semestre y un crecimiento del seis con cincuenta y nueve por ciento. Ese mismo mes Cupra matriculó trece unidades, un treinta por ciento más, con noventa y nueve acumuladas y un crecimiento del cuarenta y cinco con cincuenta y nueve por ciento. El mercado total almeriense, mientras tanto, matriculó novecientas treinta y siete unidades en junio, un diecinueve con treinta y seis por ciento más, y acumula cuatro mil ochocientas sesenta y nueve en el semestre, un catorce con noventa y cuatro por ciento más. Es decir, SEAT vende en Almería casi tres veces más que Cupra.
Todo ese volumen se vende, hoy, en muy pocos sitios. Si uno entra en el listado oficial de concesionarios de SEAT España, en Almería solo aparecen dos grupos. Indalo Motor, de la familia Balazote, con tres sedes en Roquetas de Mar, El Ejido y Huércal de Almería, en la carretera N-340 paraje La Cepa, y Navarro Segura, con dos puntos en Albox y Vera para cubrir el interior y el Levante. Cinco escaparates para toda la provincia, cuando en España la red ha pasado de ciento ochenta y cinco a ciento sesenta concesionarios tras cerrar una veintena de puntos por la caída de ventas.
A nivel mundial SEAT mantiene más de mil setecientos concesionarios en setenta y cinco países, pero en Almería todo pasa por Indalo. Y ese detalle es crucial, porque Indalo Motor ya es también concesionario oficial Cupra, lo que facilita una transición sin necesidad de bajar persianas.
El empleo que depende de esa transición no es el de la fábrica de Martorell, es el de la distribución. Un concesionario medio en España emplea entre treinta y ochenta personas entre comerciales, mecánicos, recambistas y administración. Con cinco puntos de venta, hablamos de entre ciento cincuenta y trescientas familias que hoy viven en parte de SEAT, aunque la mayoría de esos contratos ya son compartidos con Cupra y con otras marcas del grupo.
A nivel nacional, el sector de los concesionarios oficiales cerró 2024 con ciento sesenta y tres mil setecientos sesenta y cinco empleos directos, su nivel más alto desde que hay registros, con una creación neta de dos mil cuatrocientos setenta y ocho puestos, un uno con cinco por ciento más que en 2023, según la Memoria Anual de Faconauto, la patronal que representa a dos mil seis concesionarios y cinco mil puntos de venta en España. Faconauto calcula, además, que el sector necesita cubrir ahora mismo alrededor de ocho mil puestos. En Almería esa patronal se llama Asempal Automoción, integrada en Faetam Andalucía y en la Confederación de Empresarios de Andalucía, y que en 2021 pidió a la Junta ser declarada servicio esencial por las secuelas económicas y de empleo que provocaba cerrar concesionarios.
NO PASARÁ NADA
Si SEAT desaparece como marca, lo más probable es que en Huércal no se baje una persiana, se cambie un luminoso. Indalo Motor SEAT se convertirá en Indalo Motor Cupra, mantendrá la posventa de SEAT porque el parque circulante es enorme, con más de sesenta mil coches nuevos al año solo en España, y la ley obliga a garantizar recambios al menos diez años. Lo que sí cambiará es el tipo de cliente y el margen. Cupra está posicionada entre Volkswagen y Audi, para quien no quiere un aburrido Volkswagen ni el estatus de Audi, y deja más dinero por coche, pero su coche más barato está muy lejos del Ibiza que hoy se anuncia en Huércal desde catorce mil novecientos euros con entrega inmediata. El coche de acceso para un joven de El Ejido o para una familia de Roquetas no tendrá un sustituto directo si la marca se apaga.
Por eso la pregunta no es si va a cerrar SEAT, sino si desde que salió la filtración de WirtschaftsWoche han caído pedidos, si el stock de Ibiza y Arona se está liquidando, qué porcentaje de la facturación de Indalo Motor depende todavía de SEAT frente a Cupra y si Volkswagen va a compensar las inversiones que los concesionarios hicieron en imagen corporativa de SEAT hace apenas tres años. Porque si SEAT se va en 2029, en Almería no se apaga una cadena de montaje. Se apaga la forma más barata de entrar al mercado.