La presidenta del PSOE y exministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona, mantuvo un encuentro con la militancia socialista en la provincia que coincidió de forma simbólica con un avance crucial para el litoral almeriense. El Consejo Consultivo emitió el informe que permitirá acelerar el proceso definitivo para el derribo del hotel de El Algarrobico, ubicado en el municipio de Carboneras, al dictaminar que la licencia concedida en su día para la edificación del complejo hotelero era ilegal y debe ser revocada por el consistorio de dicha localidad.
Esta coincidencia temporal conecta de manera directa con la trayectoria de la propia Cristina Narbona, quien durante su etapa al frente del Ministerio de Medio Ambiente impulsó las primeras acciones institucionales para la ilegalización de la mole de cemento asentada en el parque natural de Cabo de Gata-Níjar. La exministra, en una travesía por la costa de Almería a bordo del buque de investigación de la administración ambiental junto a José Borrell, identificó el impacto de la construcción en la playa y comenzó a promover los mecanismos legales para su paralización y posterior demolición. Esta postura del ministerio se activó de forma firme a pesar de que el proyecto contaba originalmente con los parabienes del ayuntamiento carbonero y el respaldo inicial de la Junta de Andalucía. A raíz de aquel posicionamiento público y administrativo, colectivos ecologistas como Greenpeace iniciaron las intensas campañas de protesta y los sucesivos recursos judiciales que han derivado en la actual resolución del órgano consultivo.
Durante su visita de trabajo a Almería, en la que estuvo acompañada por el secretario general del PSOE de Almería, José María Martín, la representante del partido analizó las políticas de sostenibilidad implementadas en el territorio. En las reuniones se puso en valor el desarrollo del Programa AGUA, diseñado e impulsado durante la gestión ministerial de Narbona, el cual supuso una alternativa integral frente a los problemas estructurales de sequía mediante la implantación y explotación de plantas desaladoras en el litoral mediterráneo, con una especial repercusión en el sector agrícola y el abastecimiento urbano de la provincia almeriense.
La presidenta de la formación socialista aprovechó los encuentros sectoriales con la militancia local para reafirmar el compromiso de su organización con la transición ecológica. Según las declaraciones recogidas en el acto, las energías renovables y la preservación medioambiental constituyen ejes estratégicos de la acción política del partido. En este sentido, se trasladó la firme apuesta por consolidar a la provincia de Almería como un referente en la producción de energías limpias dentro del Estado español, fundamentando este crecimiento en el elevado potencial de radiación solar de la zona para asegurar la sostenibilidad económica y ambiental de las futuras generaciones.