El Servicio de Publicaciones de la Consejería de Cultura y Deporte ha lanzado el libro titulado ‘Pasado y presente de los teatros romanos en Andalucía’, obra de la catedrática de Arqueología de la Universidad de Sevilla, Oliva Rodríguez Gutiérrez. Este volumen, diseñado para un público general, ofrece una visión actualizada sobre los teatros romanos que se conservan en Andalucía, explorando su importancia tanto como espacios culturales como lugares con un profundo componente político y simbólico.
La consejera de Cultura y Deporte, Patricia del Pozo, destaca que este cuaderno divulgativo presenta “nuevos conocimientos científicos en torno a estos importantes espacios patrimoniales andaluces”. Estos estudios son esenciales para desarrollar estrategias que aseguren su salvaguarda, preservación y difusión.
Teatros romanos en Andalucía
Los diez teatros romanos que se encuentran en Andalucía están ubicados en las provincias de Málaga, Sevilla, Cádiz, Córdoba y Granada. Todos ellos son considerados Bienes de Interés Cultural (BIC), lo que significa que están protegidos bajo el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz. Esta protección garantiza su tutela y promoción cultural.
La publicación también establece conexiones entre los teatros andaluces y otros escenarios del Imperio romano, situándolos dentro de prácticas sociopolíticas específicas. Según Rodríguez Gutiérrez, las actividades realizadas en estos teatros iban más allá del mero entretenimiento: “formaban parte de las obligaciones cívicas, administrativas y religiosas” de las comunidades locales.
Estructura y uso social
Los teatros eran utilizados para ceremonias con un gran valor simbólico y político. Su diseño permitía convocar a poblaciones rurales a eventos que reafirmaban el poder imperial. El grupo actual incluye teatros como los de Corduba (Córdoba), Gades (Cádiz) e Itálica (Santiponce, Sevilla), entre otros.
Aparte de estos inmuebles conocidos, se han identificado estructuras adicionales que podrían haber sido teatros en localidades como Carmona (Sevilla) o Ategua (Córdoba). Además, hay referencias literarias que sugieren la existencia de hasta siete teatros más en otras ciudades andaluzas donde no se han encontrado restos materiales.
Cambio a lo largo del tiempo
Los diez teatros excavados fueron construidos durante la época imperial romana, comenzando con el reinado de Augusto. En ese tiempo, estos espacios se convirtieron en herramientas clave para la asimilación cultural. Aunque no existe un patrón único para su ubicación o estilo arquitectónico, todos comparten características comunes típicas de los teatros romanos.
A medida que avanzaba el tiempo, muchos teatros dejaron de ser utilizados hacia los siglos III y IV. La investigadora señala que algunos fueron convertidos en canteras o reutilizados para construir torres defensivas. Este abandono llevó a su olvido durante siglos.
Estructura social reflejada en el graderío
En el graderío de estos teatros se reunía toda la población local siguiendo un orden social estricto. Los asientos más cómodos estaban reservados para las élites, mientras que los grupos menos favorecidos ocupaban las zonas superiores. La ocupación incorrecta podía acarrear multas severas según las leyes imperiales.
A través de esta obra, Rodríguez Gutiérrez invita a reflexionar sobre cómo estos espacios no solo eran centros culturales sino también reflejos de una sociedad jerarquizada donde cada grupo tenía su lugar definido.