El sector de la flor y la planta en la comunidad autónoma afronta estos días una de sus épocas doradas de comercialización. Coincidiendo con la festividad del Día de la Madre, los productores andaluces intensifican su actividad en una región que ya supera las mil hectáreas dedicadas a este tipo de cultivos. Dentro de este mapa productivo, Almería destaca con luz propia al posicionarse como la referencia absoluta en plantas ornamentales, concentrando el 56% de toda la extensión que la Junta de Andalucía contabiliza para esta actividad en el territorio andaluz.
Los datos de la campaña 2024-2025 revelan una especialización geográfica muy marcada. Mientras que la provincia de Cádiz domina el ámbito de la flor cortada —con casi el 60% de la superficie—, el modelo almeriense se impone con rotundidad en el segmento de las plantas. A nivel autonómico, el sector ornamental ha logrado cifras de producción que superan los 40,3 millones de unidades, generando un impacto económico que rondó los 162 millones de euros durante el pasado ejercicio. Por su parte, el negocio de la flor cortada reportó unos ingresos de 104 millones de euros a las arcas regionales.
En el desglose por variedades, el clavel continúa siendo el emblema de los invernaderos andaluces, representando más del 40% del suelo dedicado a la flor. No obstante, el mercado exterior juega un papel crucial en la rentabilidad del sector. Durante el periodo 2023-2024, Andalucía exportó más de 41,7 millones de claveles, con un valor cercano a los cinco millones de euros. Países Bajos se mantiene como el principal destino de estas flores, absorbiendo el 72% de los envíos, seguido por el Reino Unido.
Con el objetivo de pulsar el estado actual de los profesionales del campo, la administración autonómica ha mantenido recientemente encuentros de trabajo con representantes del sector. Consolación Vera, viceconsejera de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural de la Junta de Andalucía, ha subrayado la importancia de mantener una "interlocución directa con los productores" para comprender los retos diarios de una actividad con profunda raigambre en la comunidad. Según Vera, este contacto estrecho es vital para diseñar estrategias que impulsen el progreso del tejido agrario andaluz frente a los desafíos del mercado global.