La provincia de Almería cerró el mes de mayo con una tasa de inflación interanual del 3,3%, situándose como el segundo territorio con el encarecimiento de la vida más elevado de Andalucía, únicamente superada por Granada. A pesar de la resistencia de los precios en el territorio almeriense, el comportamiento global en Andalucía muestra signos de una paulatina moderación, dado que el índice general de precios se redujo dos décimas en comparación con el mes precedente hasta establecerse en el 3%, lo que supone el registro más bajo detectado en Andalucía desde febrero de 2026.
La evolución de los costes de consumo en Andalucía no se ha distribuido de manera uniforme por el mapa. Granada lidera las subidas con un 3,5% interanual y un cambio mensual nulo, seguida inmediatamente por el mencionado 3,3% de Almería, que tampoco experimentó variaciones respecto a abril. A continuación se sitúa Málaga, que alcanza un 3,2% con total estabilidad mensual. Por debajo de la media de Andalucía aparecen Córdoba, con un 2,9%, y Sevilla, que se queda en un 2,8% tras repuntar un leve 0,1% en el último mes. En la franja más baja se localizan Cádiz, con un 2,7% interanual, y Jaén, que iguala ese mismo 2,7% pero llama la atención por un notable repunte mensual del 1,2%. Por último, Huelva se consolida como el entorno con la inflación más controlada de Andalucía al marcar un 2,3% interanual, favorecida por un descenso mensual del 0,2%.
Detrás de este escenario en Andalucía se esconde un balance muy dispar entre sectores económicos. El transporte se ha convertido en el principal vector inflacionario al encarecerse un 7,2% respecto a mayo de 2025, una tendencia espoleada principalmente por las tarifas del transporte de pasajeros por vía aérea. Los servicios vinculados a la hostelería y la restauración también presionaron al alza con un incremento del 5,1%, una pauta compartida por el tabaco, las bebidas alcohólicas y las prestaciones financieras. En la otra cara de la moneda, las economías domésticas encontraron un respiro gracias a la caída del 0,9% en la vivienda y los suministros básicos de electricidad y gas, a lo que se sumó el descenso del 1,2% en el sector textil y del calzado. Asimismo, la cesta de la compra de alimentos básicos y bebidas no alcohólicas experimentó un alivio significativo al frenar su ritmo de subida hasta el 1,4%.
En el panorama nacional, el índice general repitió por tercer mes consecutivo una tasa del 3,2%, resistiendo en un marco de alta volatilidad en los mercados energéticos debido al conflicto internacional por la guerra en Irán. Desde el Ministerio de Economía han puesto en valor la eficacia de los planes de contingencia, detallando que los precios de la luz bajaron un 5,5% y los del gas un 9,7% interanual. El departamento que lidera Carlos Cuerpo defendió que la apuesta del país por la soberanía energética y las fuentes renovables está funcionando como una protección efectiva ante las consecuencias de la crisis en Oriente Medio, estimando que las medidas aplicadas han restado más de un punto porcentual al indicador general. Por otra parte, la inflación subyacente —aquella que descarta los elementos más inestables como la energía y los alimentos frescos— repuntó levemente hasta el 3%, mostrando una resistencia mayor de la prevista.
Con la vista puesta en el próximo 30 de junio, fecha en la que expira el actual paquete de ayudas estatales, el Gobierno ha abierto una ronda de contactos con las patronales logísticas, agrarias e industriales para decidir el futuro de los subsidios. Aunque desde los primeros días de junio ya se ha iniciado la retirada progresiva de las rebajas fiscales en los recibos de la luz y el gas, sectores vulnerables como el agrario y el del transporte mantendrán sus bonificaciones por el momento, del mismo modo que continuarán los descuentos ampliados del bono social eléctrico. Desde el Ejecutivo insisten en que monitorizarán de forma constante la evolución de las tarifas junto a los agentes sociales, asegurando que el país cuenta con herramientas sólidas para afrontar dificultades externas derivadas de la guerra de Irán.
Almería presenta una inflación del 3,3%, la segunda más alta de Andalucía en mayo.