La Universidad de Almería inicia el nuevo curso académico con una noticia que resuena en el ámbito internacional de la investigación. La renombrada revista Nature ha publicado un estudio colaborativo que involucra a varios países, en el cual participa Ángel Fernández Cortés, profesor del Departamento de Biología y Geología de la UAL y miembro del Grupo de Investigación RNM 189 – ‘Recursos Hídricos y Geología Ambiental’. Este trabajo revela que los pinos exóticos del hemisferio sur presentan un crecimiento más rápido y una mejor resistencia a la sequía, lo que desafía una de las premisas más aceptadas en la ecología: la idea de que las plantas no pueden crecer rápidamente y tolerar el estrés hídrico simultáneamente.
El estudio ha sido liderado por Álex Fajardo, investigador del Instituto de Ecología y Biodiversidad (IEB) y académico de la Universidad de Talca en Chile. Junto a él, Frida I. Piper y Claudia Reyes Bahamonde han coordinado esfuerzos en esta red internacional que abarca hasta diez países. El artículo titulado ‘Pines grow faster and are more drought resilient in the Southern Hemisphere’ fue publicado el 2 de septiembre. El texto completo está disponible en este enlace.
Resultados sorprendentes
Los investigadores han destacado que su hallazgo contradice décadas de teoría ecológica al demostrar que las coníferas plantadas en el hemisferio sur crecen hasta cuatro veces más rápido que las poblaciones nativas del hemisferio norte, además de mostrar una mayor tolerancia a la sequía. Hasta ahora, existía un consenso basado en teorías evolutivas que sostenía que las plantas deben equilibrar su crecimiento rápido con la capacidad para soportar condiciones secas, sugiriendo que ambas características no podían coexistir. Sin embargo, este estudio pone en tela de juicio esa regla.
Según Fajardo, “la explicación más probable para este fenómeno es que las coníferas exóticas se ven menos afectadas por sus depredadores naturales, los cuales son más abundantes en sus regiones nativas e incluyen herbívoros especializados, patógenos y especies competidoras”. Esta ausencia de enemigos naturales permite a los árboles acumular reservas como carbohidratos no estructurales, incluyendo azúcares solubles y almidón, lo cual contribuye tanto a su crecimiento como a su resistencia a la sequía.
Análisis detallado
El equipo también considera que la ventaja observada en el crecimiento y tolerancia a la sequía podría estar relacionada con el hecho de que el hemisferio sur carece de especies nativas de pino y tiene pocas coníferas autóctonas capaces de albergar plagas o patógenos que afecten negativamente el balance de carbono en estas especies exóticas. Para llegar a estas conclusiones, se realizó un análisis comparativo entre el crecimiento y las respuestas a la sequía en coníferas nativas y no nativas.
La investigación realizada en la Universidad de Almería ha sido fundamental. A través del Laboratorio de Isótopos Estables, se estudió la composición isotópica del carbono en más de quinientas muestras de madera provenientes de coníferas similares tanto en sus áreas nativas como no nativas. Según Fernández Cortés, “la señal isotópica del carbono fue significativamente menor en los árboles ubicados fuera de sus áreas nativas”, lo cual sugiere que estos ejemplares experimentan menos limitaciones durante la asimilación del carbono.
Implicaciones prácticas
Los resultados obtenidos tienen implicaciones directas para la gestión forestal ante fenómenos climáticos cada vez más extremos, como las sequías prolongadas vividas recientemente en Chile central. Fajardo señala: “Comprender cómo estas coníferas exóticas desafían reglas ecológicas fundamentales nos permite explorar su potencial para diversificar nuestros paisajes y fortalecer la resiliencia climática de los bosques”. Además, se destaca la importancia de gestionar activamente los bosques secundarios compuestos por especies nativas como Nothofagus para aumentar su resistencia a condiciones secas.
A pesar del optimismo generado por estos hallazgos, es importante tener precauciones. La reforestación con especies exóticas se promueve globalmente como solución ante la crisis climática; sin embargo, es crucial reconocer dos limitaciones significativas: estas especies no siempre prosperan en todos los entornos y su introducción puede amenazar la biodiversidad local e incluso convertirse en invasoras.
Diversidad investigativa
Entre los datos destacados por esta investigación se encuentran cinco puntos clave: primero, se compararon datos sobre el crecimiento de nueve especies pertenecientes a la familia Pinaceae, sin representantes nativos en el hemisferio sur. En segundo lugar, se analizaron rangos nativos desde Estados Unidos, Canadá y Europa hasta Chile, Argentina, Sudáfrica y Nueva Zelanda; abarcando así cuatro continentes. Tercero, controlando clima y competencia local, se observó que las plantaciones exóticas del hemisferio sur crecieron hasta cuatro veces más rápido que las nativas del hemisferio norte.
Cuarto punto: pese al mayor crecimiento observado, las poblaciones exóticas mostraron menor impacto por sequía comparando niveles similares entre ambos hemisferios. Por último, entre las coníferas estudiadas destacan principalmente pino radiata, pino ponderosa, pino contorta y pino silvestre.