El alcalde de Roquetas de Mar, Gabriel Amat, ha presentado la propuesta del proyecto de la futura piscina de agua marina que se ubicará en La Ventilla, en Aguadulce, una infraestructura concebida como un espacio de ocio, bienestar y actividad deportiva que reforzará la oferta de equipamientos del municipio y contribuirá a mejorar la calidad de vida de vecinos y visitantes.
La redacción del proyecto, que ha sido adjudicada a Estudio Ferrer Arquitectos S.L., por un importe total de 94.201,19 euros (IVA incluido), contempla la elaboración del proyecto básico y de ejecución, así como la dirección de obra y coordinación de seguridad y salud. El plazo estimado para la redacción del proyecto es de 6,2 meses, mientras que la ejecución de las obras se prevé en aproximadamente 18 meses, garantizando el desarrollo del proyecto con los máximos estándares técnicos y de calidad.
El alcalde de Roquetas de Mar, Gabriel Amat, ha destacado que “La futura piscina de agua de mar está pensada como un recurso más a disposición de los ciudadanos, una infraestructura que mejorará la calidad de vida de nuestros vecinos y que aspira a convertirse en un espacio de referencia para el ocio saludable y el bienestar”,
Asimismo, ha subrayado que este proyecto permitirá ampliar y diversificar la oferta turística de Roquetas de Mar ya que nuestra intención es que “esta instalación sea también un atractivo para quienes visitan nuestro municipio, un espacio moderno y sostenible que combine deporte, ocio y paisaje en un entorno privilegiado como es Aguadulce”.
Por su parte, el arquitecto José Ángel Ferrer, por su parte, ha explicado que “el proyecto nace con la intención de rendir homenaje al pasado romano de la ciudad, inspirado en la antigua ciudad romana de Turaniana. A partir de esa referencia histórica, se ha buscado dotar a la actuación de una identidad propia que dialogue con ese legado, incorporando elementos arquitectónicos característicos como los arcos de medio punto, que evocan ese carácter clásico y refuerzan la personalidad del conjunto”.
“Partiendo de esa referencia histórica, el proyecto plantea la creación de un área construida de aproximadamente 700 metros cuadrados que integrará distintos servicios para los usuarios, como vestuarios, oficinas y otros espacios de apoyo, además de un pequeño kiosco situado en el extremo más próximo al mar, pensado como zona de estancia y encuentro junto a la costa. El conjunto se completa con dos vasos de piscina —uno principal de 25 por 12,5 metros y otro de menores dimensiones— y destaca por una característica singular: el uso de agua de mar, que se captará mediante una tubería a cerca de un kilómetro de profundidad y funcionará en circuito, permitiendo la entrada y salida del agua a una profundidad similar para garantizar su renovación”.
Un espacio de ocio, deporte y bienestar
La piscina saludable de agua de mar se concibe como un equipamiento polivalente, pensado tanto para el uso recreativo como para la práctica deportiva, fomentando hábitos de vida saludables y promoviendo el deporte como herramienta de bienestar y cohesión social.
El diseño prioriza el uso familiar, el baño seguro y la accesibilidad, especialmente para aquellas personas que encuentran mayores dificultades para acceder a la playa natural cercana.
El vaso principal permitirá distintos usos, desde baño recreativo y natación libre hasta actividades dirigidas o pruebas deportivas de ámbito local, adaptándose a la programación de la instalación.
Integración paisajística en el litoral de Aguadulce
Uno de los aspectos más destacados del proyecto es su integración respetuosa en el paisaje litoral, minimizando el impacto visual de la infraestructura.
La plataforma de playas se elevará sobre un jardín de ribera, evitando cerramientos opacos y garantizando la continuidad visual hacia el mar. Una barandilla de vidrio de 90 centímetros reforzará esta permeabilidad visual y reducirá la presencia física de la instalación desde el paseo marítimo.
El edificio de apoyo tendrá baja altura y una volumetría contenida, adaptándose a la topografía original del terreno y manteniendo la escala del frente costero. Además, la cubierta se resuelve mediante una lámina horizontal que se integra en el paisaje sin competir con el horizonte marítimo.
El conjunto arquitectónico se plantea como una prolongación natural del paseo marítimo y del tejido urbano de Aguadulce.La actuación abrirá un nuevo acceso desde el Camino Pocico de la Zorra, creando un recorrido continuo entre el casco urbano y el litoral que atravesará un jardín de ribera diseñado con criterios ecológicos y vegetación autóctona adaptada al ambiente marino.
Este espacio verde actuará como filtro climático, corredor natural y zona de transición entre el espacio público y la plataforma superior donde se ubicarán las piscinas, mejorando además la biodiversidad y reduciendo las necesidades hídricas de mantenimiento.
Organización del complejo y equipamientos
La instalación se organizará en diferentes espacios funcionales que favorecerán la claridad de recorridos y la comodidad de los usuarios. El conjunto edificado se estructurará en tres volúmenes principales: Pabellón de acceso y gestión, que incluirá una sala polivalente para actividades, Edificio de vestuarios y servicios técnicos, destinado a dar soporte a la instalación y Módulo de kiosco-bar con terraza, orientado al mar y pensado como espacio de descanso y socialización.
Todos estos elementos estarán unificados mediante una arquería principal que aportará coherencia arquitectónica al conjunto.
Dimensiones y características de la piscina
La futura piscina saludable de agua de mar contará con un vaso principal de aproximadamente 25 metros de longitud, diseñado para permitir tanto el baño recreativo como la práctica de natación libre y actividades dirigidas. Su configuración permitirá adaptar el espacio a distintos usos, desde el disfrute familiar hasta la organización de pequeñas actividades deportivas o eventos de carácter local.
La zona de baño estará acompañada por una amplia playa de piscinas, concebida como área de estancia y descanso, con espacios pavimentados y zonas verdes que favorecerán el confort de los usuarios. Estas áreas se complementarán con zonas de sombra, espacios de descanso y recorridos accesibles, garantizando la comodidad y seguridad de los bañistas.
El diseño del conjunto prioriza la accesibilidad universal, con accesos cómodos al agua y espacios adaptados que faciliten el uso de la instalación por personas con movilidad reducida o con dificultades para acceder a la playa natural.
Las playas de piscina, las zonas de estancia y los espacios verdes se integrarán en un recorrido continuo y fluido, donde se alternarán áreas pavimentadas, zonas ajardinadas y espacios de sombra que favorecerán el confort de los usuarios.